El candidato presidencial demócrata Barack Obama defendió este sábado su
decisión de viajar a Europa y al Medio Oriente, y dijo que los problemas que
confrontan los estadounidenses en su país son con frecuencia mejor resueltos
cuando se trabaja con aliados de ultramar.
Obama, quien habló con los periodistas luego de mantener conversaciones con
el primer ministro británico Gordon Brown, dijo que no estaba seguro cuál sería
el impacto político de su viaje y que no se sorprendería si ha registrado una
baja en las encuestas ahora que viajó al exterior. Según dijo el senador por
Illinois, sus connacionales están más preocupados por el precio de los
combustibles y por la ejecución de sus hipotecas que por otros temas.
"La razón por la que pienso que este viaje es importante es que estoy
convencido de que muchos problemas que enfrentamos en nuestro país no serán
resueltos con eficacia a menos tengamos socios vigorosos en el exterior", señaló
Obama. "Y, a menos tengamos control de Iraq y Afganistán, no sólo viviremos
menos seguros, sino que también eso representará un gran drenaje de
recursos".
Obama dijo que él y Brown discutieron una amplia gama de tópicos, entre ellos
el cambio climático, el terrorismo, y los mercados financieros.
"Al primer Ministro nos interesa sobre todo cómo podemos fortalecer la
relación transatlántica, a fin de resolver problemas que no pueden ser resueltos
por ningún país de manera individual", dijo el candidato demócrata.
Imágenes de televisión mostraron a Brown ofreciendo a Obama un asiento en la
terraza de su residencia, antes de iniciar un diálogo que se prolongó durante
dos horas.
El viaje de Obama a Gran Bretaña fue discreto, a diferencia de lo ocurrido en
Alemania, donde habló ante una multitud estimada en 200.000 personas.
Obama subrayó en todo momento la importancia de los vínculos entre ambos
países.
"Hemos enfrentado juntos dos guerras mundiales. Hablamos un idioma común, y
creemos en el estado de derecho", dijo Obama.