Irán está operando más de 5.000 centrífugas para enriquecer uranio, dijo este sábado la televisión iraní tras citar al presidente Mahmoud Ahmadinejad, sugiriendo la continua expansión del programa nuclear que Occidente sospecha apunta a la producción de bombas atómicas.
El organismo de vigilancia nuclear de Naciones Unidas, la Agencia Internacional de Energía Atómica, indicó en mayo que Teherán poseía 3.500 centrífugas para el enriquecimiento de uranio operando en sus instalaciones de Natanz, en el centro de Irán.
No obstante, la televisión iraní citó el sábado al presidente Mahmoud Ahmadinejad diciendo que "hoy tenemos más de 5.000 centrifugadores en funcionamiento".
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha impuesto tres rondas de sanciones a Irán por rehusarse a detener el trabajo de enriquecimiento de uranio, que puede tener usos civiles y militares.
La república islámica, el cuarto mayor productor mundial de crudo, asegura que sus actividades nucleares apuntan únicamente a generar electricidad para así poder vender más petróleo y gas.
Irán y las seis potencias mundiales -representadas por el jefe de Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana- sostuvieron una reunión el 19 de julio en Ginebra para discutir sobre las controversiales ambiciones nucleares de Irán.
Tras el encuentro, funcionarios occidentales señalaron que Irán tenía dos semanas para responder a una oferta el cese a nuevas sanciones por parte de Naciones Unidas si es que Irán congelaba sus trabajos nucleares. Entre los seis países, Rusia se opuso a fechas límite para una suspensión.
Funcionarios iraníes hasta el momento han desestimado tanto un congelamiento para iniciar conversaciones preeliminares como una demanda de que Irán eventualmente suspenda su programa nuclear para iniciar conversaciones formales, a cambio de un paquete económico y de otros incentivos propuestos por las seis potencias.
Teherán asegura que está listo para las negociaciones pero que no aceptará ninguna condición previa ni amenazas.