- JUL. 26, 2008 - Foto - El País - EL UNIVERSO
Un violento enfrentamiento entre militares e indígenas se produjo días atrás en la comunidad Sharú, de la etnia kichwa, en la provincia amazónica de Sucumbíos, donde se asienta gran parte de la infraestructura petrolera.
El choque ocurrió porque los miembros de esa etnia se oponen al paso de un oleoducto en sus territorios. Protestan porque la empresa estatal Petroecuador no les consultó sobre la ruta que alcanza comunidades de las etnias shuar y kichwa.
El canal Ecuavisa mostró imágenes donde se aprecia la batalla campal entre una patrulla de militares que lanzaba abundante gas lacrimógeno y disparaba balas de goma contra los indígenas que, a su vez, respondían con piedras.
“Los derechos de los pueblos indígenas tienen que ser respetados. Se tiene que consultar a las comunidades ancestrales para que se permita efectuar alguna actividad petrolera”, reclamó Cristóbal Cosem, dirigente de Sharú.
Inés Guatín, una mujer de Sharú, sufrió pánico al ver que su pequeño hijo, a quien llevaba en brazos, se desvaneció al ser alcanzado por el gas lacrimógeno. “Mi guagua (hijo, en quichua) está muriendo”, exclamó la mujer ante las cámaras de televisión. Luego el niño despertó del desmayo.
También un militar resultó herido en una pierna.
Los soldados y los indígenas intentaron dialogar, pero no lograron llegar a acuerdos, añadió Ecuavisa.
La represión contra comunidades de las etnias shuar y kichwa en un sector de la Amazonía también fue criticada por la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), con sede en París.
En una carta enviada el jueves al presidente ecuatoriano, Rafael Correa, la FIDH pidió “retirar de inmediato a todos los elementos de las Fuerzas Armadas presentes en la comuna Shuar Yamanunka”.
La FIDH recuerda en la misiva que “las comunidades nunca han sido consultadas” sobre las actividades de la petrolera estadounidense Occidental, que operó en la región durante 19 años, ni de la empresa estatal que le sucedió en el proceso.