La manera correcta es mantener un balance, ayudando a reponer las pérdidas que producen el sudor, la orina y la respiración.
Beber mucha agua se volvió una moda en las dos últimos décadas por los beneficios que esta otorga al organismo, entre ellos la hidratación.
Pero, ¿basta con ingerir este líquido para hidratarse o se requiere de otros? ¿Influyen en esta tarea los alimentos consumidos y los hábitos cotidianos?
En el país no hay un estudio que indique cómo y de qué forma se hidrata la población. Tampoco hay campañas que impulsen este hábito, pese a tener muchas zonas calóricas.
El Observatorio de Hidratación y Salud, organismo europeo de carácter científico y técnico especializado en este tema, señala que una correcta hidratación es la que permite mantener un equilibrio hídrico, es decir que ayuda a reponer las pérdidas que se producen a diario a través del sudor, la orina y la respiración.
Agrega que el agua y los líquido contenidos en los alimentos ayudan a transportar los nutrientes y los desechos de las células y otras sustancias como hormonas, enzimas y glóbulos sanguíneos.
También facilita la eliminación de productos de desecho y toxinas a través de la orina y las heces. Ayuda a la secreción de saliva y otros líquidos que lubrican los alimentos a su paso por el tracto digestivo, ayuda a mantener la forma celular y las estructuras del cuerpo.
Esa entidad científica recomienda que los adultos deben tomar de 1,8 a 2,5 litros diarios de agua, mientras que los niños menos de un litro.
Tyrone Flores Pavón, médico deportólogo y director del Centro Olímpico de Alto Rendimiento del Guayas, explica que el 60% del organismo es líquido y el 40% sólido (huesos, piel, órganos), un balance que debe mantenerse, porque un descenso causaría estragos en la salud tales como debilidad, apatía, dolor de cabeza, mareos, falta de concentración o calambres musculares, desmayo y hasta la pérdida del conocimiento.
Agrega que en estos tiempos, en los que muchas personas siguen dietas estrictas, se descuida el asunto de la hidratación.
Quienes tienen desgaste físico, ya sea por ejercicios o actividades laborales, necesitan tomar más líquidos para reponer el que pierden, asegura. Aquellos que pasan horas en su trabajo sentados, no solo deben ingerir agua y otras fuentes de líquido, sino también deben caminar para que este circule, porque de lo contrario se estancará y se eliminará pronto.
Elizabeth Benites, dermatóloga, indica que cuando hay falta de hidratación la piel se ve y se siente áspera, tirante o mate, y con ello se incrementa la aparición de arrugas.
Según la especialista, las mujeres son más proclives a la deshidratación cutánea, especialmente durante la menstruación. Dice que la deshidratación afecta a todas las pieles. En el caso de las grasosas, estas tienen exceso de lípidos, pero pueden carecer de agua.
En cuanto a si hay alguna edad en la que la mala hidratación perjudique más la piel, Benites anota que de los 25 a 30 años, porque la piel pierde cerca de un litro diario de agua debido a factores externos como sudoración, actividad física, condiciones climáticas.
Según la nefróloga Nelly Freire, durante el día se deben realizar tomas cortas y no grandes cantidades de una sola vez, ya que así se evitará eliminarla rápidamente a través de la orina. Agrega que el agua, además de hidratar, ayuda a eliminar desechos como la urea (compuesto químico).
Nutricionistas consultados coincidieron en que las fuentes de líquidos para una buena hidratación, además del agua, están en las frutas y hortalizas, tales como los cítricos, melones, sandías, lechugas, aguacates, etcétera. Por ello, estos productos deben formar parte de la comida diaria y repartida en los grupos de alimentos.
En tanto, la dermatóloga Benites señala que hay hidratantes corporales como las cremas, que contienen vitaminas y extractos de plantas.
Cuidados
Fuentes de líquido
Las frutas, además de contener vitaminas y fibra, tienen agua en el 80% o 95%, se recomienda consumirlas diariamente, en el desayuno y entre comidas.
Cremas
Para retener la humedad en la piel se aconseja usar cremas hidratantes que contengan filtros solares y vitaminas, por ejemplo: las con urea incrementan el contenido de agua de la piel dispersando la queratina epidérmica de forma similar a un peeling (tratamiento antiedad) natural y suave; las de mucus vesiculosus, un emoliente, protector, tónico y reforzador del filme hidrolipídico, y estimula la circulación y elimina toxinas.
Bebidas
El cuerpo necesita sodio, cloro y potasio que son los electrolitos que se pierde al caminar, trabajar o hacer alguna actividad, pero se pueden reponer no solo con agua, sino también con otras bebidas hidratantes.
Deportólogo
Tyrone Flores
“Muchas personas siguen dietas estrictas, se descuida el asunto de la hidratación y se deshidratan.”