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VOLVER AL CENTRO
Nadie sabe a ciencia cierta lo que significa la palabra Guayaquil. Podría ser la unión de los personajes Guayas y Quil, como cuenta la leyenda. Podría ser “Nuestra Casa grande”, como aseguran algunos estudiosos. Es muy difícil ponerse de acuerdo. Lo que nadie discute es que hablar de Guayaquil es hablar de comercio.

El vértigo que produce el mundo de las finanzas se ve reflejado en el centro de la ciudad. Calles copadas de negocios, vendedores, canillitas, fruteros, ejecutivos, turistas... son el reflejo de una ciudad que nació del comercio y de él ha sentado bases tan sólidas como el cerro verde en el que fue fundada. Sin embargo, durante una larga época, el centro fue afectado por la inseguridad y desorden en la zona, como recuerdan algunos dueños de viejos almacenes del lugar.

Hoy, el centro se levanta como un sector activo que se niega a morir y que entre nostalgias de historias que solo un puerto grande puede contar, se propone a enfrentarse al comercio moderno. Y de acuerdo a sus habitantes está dando pelea.

Según Cantinflas, la mitad de uno es el ombligo. Guayaquil creció tanto que su ombligo hace rato se movió por el crecimiento efervescente de la urbe. Para los porteños, el centro siempre seguirá allí, muy cerca de la ría.

Luego de incesantes ataques piratas durante el siglo XVII, las autoridades tomaron la decisión de mover la ciudad a un lugar más seguro, ya que el cerro los dejaba vulnerables. Así, en 1693, por aprobación del presidente de la Real Audiencia, se aprobó su traslado a La Sabaneta, en un área que hoy correspondería al espacio comprendido entre las calles 9 de Octubre y av. Olmedo (de norte a sur) y Pichincha y Boyacá (de este a oeste). Poco más de tres siglos después esta zona se extiende del Puerto Santa Ana hasta Capitán Nájera y del Malecón Simón Bolívar hasta el Parque Centenario. Este puerto de comercio creció a tal magnitud que se ha vuelto el hogar de gente de distintos lugares que pueden llegar a ser desde “aquí nomás” (Milagro o Durán) hasta Hong Kong.

Lo cierto es que el centro es el corazón de la ciudad y sin corazón no se puede vivir.
Pascual Ignacio Zambrano
“Soy de Naranjal pero vivo en mi Guayaquil. Siempre quise vivir aquí y tener hijos guayaquileños, gracias a Dios lo cumplí.

Trabajo hace 30 años en el edificio San Francisco 300 y he visto cómo el centro ganó infraestructura. Cuando llegaban los buques al malecón, comía aplanchado, pescado frito y seco de gallina o de pato. Por eso no envejezco.

Antes la 9 de Octubre siempre estaba activa, ahora se duerme a las 10 de la noche. Quienes usan metrovía la toman en Pedro Carbo, y quienes no, caminamos hasta la calle Machala, Rumichaca o García Avilés. Allí cogemos el bus.

Todo ha evolucionado, pero mi Guayaquil, ¡es mi Guayaquil!”.
César Bonifaz Bonifaz
“Tengo 75 años y nací en la provincia del Chimborazo. Trabajo en el centro de la urbe desde 1958.

Empecé limpiando calzado bajo el hotel Tívoli, que fue demolido cuando pasó a manos del Banco Central.

Recuerdo que en 1968 los cambistas de divisas se ubicaron en la calle Pichincha, desde 9 de Octubre hasta Aguirre. Pero ellos se fueron cuando el país se dolarizó.

Siempre me gustó ver la gente por todos lados, a veces ni se podía caminar.

Gracias a Dios esta ciudad me tendió su mano, pude trabajar y hacer mi hogar junto a una guayaquileña. Ahora tengo dos hijos profesionales y pronto mi nieto será médico”.
Laura González Villón
“¡Yo soy guayaquileña madera de guerrero!, nací aquí hace 63 años.

En 1974 comencé a trabajar en pleno centro, en 9 de Octubre y Escobedo.

Recuerdo que comencé vendiendo papel periódico, lo compraba por quintales y vendía mucho. En esa época la gente compraba ese papel que era económico y lo utilizaban para dibujar, para los deberes de los niños, para hacer servilletas y moldes de costura...

Los clientes me llamaban a mi casa y algunas veces entregaba papel a los pueblos cercanos. Gracias a esto construí mi casita y logré que mis hijos terminaran la secundaria.

Cuando dejaron a un lado el papel me dediqué solo a vender periódicos”.
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