La corte electoral ecuatoriana pidió la veeduría de la Unión Europea (UE) y la OEA para el referendo constitucional del 28 de setiembre y previno al Gobierno y a la oposición contra cualquier intento de fraude, dijo este viernes el presidente del tribunal, Jorge Acosta.
El funcionario, quien anticipó que dejará el cargo una vez proclame los resultados de la consulta, aseguró que ya inició las gestiones ante los dos organismos internacionales para que garanticen la transparencia del proceso.
"No vamos a dejar que se meta la mano groseramente a la transparencia del proceso electoral. No lo vamos a dejar", dijo Acosta a Radio Democracia.
Los ecuatorianos acudirán a las urnas el 28 de septiembre para pronunciarse en referendo sobre la Constitución que fue aprobada el jueves por la Constituyente de mayoría oficialista.
El proyecto de nueva Carta Magna habilita al presidente Rafael Correa a aspirar a la reelección hasta 2013, e incluye varias reformas que, según el mandatario, encauzarán el país hacia el "socialismo del siglo XXI" en sustitución del modelo neoliberal.
El mismo jueves la Constituyente de plenos poderes recompuso parcialmente el Tribunal Supremo Electoral (TSE) mediante de la destitución de un vocal adverso a Correa, lo que fue interpretado por un sector de la oposición como una maniobra del gobierno para controlar la corte antes de la consulta.
La Asamblea invocó la norma según la cual el TSE debe estar conformado por siete representantes de los partidos más votados en las últimas elecciones. El partido del juez destituido perdió por abrumadora diferencia la última consulta a las urnas.