Inicio - eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
VIERNES | 25 de julio del 2008 | Guayaquil, Ecuador
 Ediciones Anteriores
  
eluniverso.com Suplementos Especiales Servicios Clasificados
Publicidad
Portada
Política
Economía
Sucesos
Migración
El País
Internacionales
Deportes
El Gran Guayaquil
Vida
En escena
Religiosa y Obituarios
Opiniones
Editorial
Columnistas
Cartas al Director
Temas
Fotogalerías
Agropecuario
Un día como hoy
Cuéntamelo todo
El Alquimista
The New York Times
Eloisa dice
Suplementos
Servicios
Cartas a los lectores
cartas@eluniverso.com
 
Ofensas a la prensa

Gabriela Calderón condena (en su artículo de opinión del 23 de julio) mi posición sobre el giro que ha tomado el caso Filanbanco.

Advertí que hacer comunicación no puede ser parapeto para que los auténticos dueños de una empresa se burlen del Estado, y anticipé los riesgos y limitaciones de la incautación, al tiempo de exigir igual procedimiento en casos similares.

A Gabriela le preocupa que el Gobierno actúe ilegalmente contra mí. ¡Ya lo ha hecho! No ha funcionado, aunque Correa prohíbe a sus funcionarios venir a ‘Contacto Directo’ y azuza juicios en el Conartel, para no detenerme en otras medidas como cadenas en mi propio espacio, y alusiones imprecisas que por cobardía no aclaran.  Solo contados y connotados articulistas protestaron por eso.

Respondo y resisto solo, apoyado por miles de televidentes, gracias a la libertad de expresión que sí existe en los medios en los cuales me desenvuelvo. Respaldo a otras víctimas de la mendacidad de Correa, periodistas o no.

Preparan embestidas peores contra mí. Las espero. En una reciente visita a la Gobernación del Guayas, al evidenciar su molestia por mi artículo ‘El Bureau’, en Vistazo, el Presidente reclamó porque todavía no encontraban nada contra mí”. Un funcionario del Ejecutivo ha ordenado medir en encuestas las consecuencias de mi eventual prisión, aunque no haya cometido delito alguno.

Yo no me iré a Miami ni a Panamá en avioneta, ni me ganarán el rencor y la mezquindad cuando deba reconocer un acierto del Jefe de Estado aunque persista en insultarme. Sus ofensas me dan la estatura que a él lo elevan un poco más del suelo, pero nunca hasta alcanzar el porte de estadista.

Carlos Vera R.,
productor de televisión, Guayaquil

¡Viva Guayaquil!

Estamos celebrando el mes de Guayaquil porque se conmemora un año más de su nacimiento.

No fue fácil fundar a Guayaquil. El español audaz tuvo que fecundar con su sangre la tierra huancavilca; el blanco tuvo que poner su propio corazón como primera piedra, para que se levante altiva la nueva ciudad que se bautizó con el nombre español de Santiago, y el autóctono de Guayaquil. Fue al pie de cerrito verde que se llamó Santa Ana, y junto al río majestuoso que humilde besa su planta ambarina y lo arrulla con trinos de gaviotas y caracolas.

Nuestra ciudad tuvo que sufrir mucho en sus primeras épocas, luchó contra el fuego que las destruía, los piratas que la saqueaban, y las pestes que la devastaban; pero cuando el capitán Francisco de Orellana la fundó un glorioso 25 de julio de 1538, la dotó de una extraordinaria fortaleza que unida a su noble estirpe huancavilca, la volvió fuerte, valerosa.

Por eso nuestra urbe Santiago de Guayaquil fue venciendo todos los obstáculos y empezó a desarrollarse y crecer, hasta convertirse en la hermosa metrópoli que hoy enorgullece a propios y a extraños.

Santiago de Guayaquil constituye el cerebro, el nervio, el corazón de la República. Inmensa, como no hay otra en el orbe, da aunque no reciba, y con infinita generosidad entrega en pedazos el alma para simiente de prodigios, o lenitivo de pesares, como hoguera o rocío para mecer con ternura en las cunas o abrazar con tibieza en las tumbas; y con los brazos abiertos cual madre amorosa recibe a hombres y mujeres que de distintos puntos del país y el mundo llegan a su solar bendito. Razón tuvo el poeta al proclamarla: Primera sin segunda; Guirnalda de América y la Perla más hermosa del pacífico mar.

Celebremos esta fiesta con alegría, pero sin excesos.

Demos gracias a Dios por habernos permitido nacer y vivir en Guayaquil; pidámosle que bendiga siempre a nuestra ciudad y sus habitantes, y mirando con unción nuestra bandera celeste y blanco que parece hecha con pedazos de cielo, prometámosle una vez más que estaremos vigilantes para que se mantenga libre y feliz por siempre.

Ana Adela Lemos Vera,
doctora, Guayaquil

Sibambe está de fiesta

Sibambe (Chimborazo) celebra cada 25 de julio las fiestas de San Felipe Santiago, El Santo Milagroso, por lo cual, hoy nuevamente acudirán miles de feligreses montados a caballo a la gran procesión encabezada por el prioste y la banda de músicos de algún lugar de la patria.

En esta romería se observan también a jinetes que hacen piruetas, parándose de cabeza en el lomo de los caballos, otros compiten a velocidades increíbles; algunos han amaestrado a los animales para que se paren en dos patas o alcen con el hocico a sus dueños.

Se desarrollan juegos populares como el torneo de corbatas a caballo, la pelota de mano, pelea de gallos con increíbles apuestas en las que solo vale la palabra del gallero y la confianza en el gallo.
 
La imagen de Santiago Apóstol se la coloca sobre un caballo blanco, y con un poncho de colores para que los devotos lo llenen de billetes, y con una espada blandiendo; esta es la representación mística de los habitantes de este sector. Los sibambeños son gente humilde dedicada a la agricultura y ganadería, todos son mestizos.

Hoy, nuevamente, como todos los años para esta fiesta la plaza de toros, las cantinas, las pequeñas tiendas se verán coloridas por los ponchos de nuestros habitantes de los páramos, grupos de etnias descendientes de los puruhaes, cañaris, tiquisambis que vienen a celebrar a Sibambe, unos desde Galte, o Palmira, o desde Guamote, Columbe, Achupallas, Tixán; pero también con chagras, cholos, montubios gritan “Viva Sibambe”, “Viva San Felipe”, porque son parte de esta fiesta majestuosa.

Las asociaciones y los sibambeños que viven en diferentes ciudades, pueblos, y en otros países, llegan a como dé lugar a las efemérides de Sibambe, porque “San Felipito” o “el patrón Santiago”, es su santo preferido, que intercede para conseguir milagros.

Turistas guayaquileños llegan a Sibambe en transportes de cooperativas que salen de Guayaquil a las 06:00 y siguen por El Triunfo-Cutuguay-Angas-Huigra-Sibambe, vía que está en buen estado. También llegan por la Ruta de las Amapolas: Guayaquil-Bucay-hasta la entrada a Multitud, para degustar comidas típicas como tortillas de papa, hornado, mote, papas con cuero, chucchucaras, tortillas de tiesto, chochos y el mejor pan del país.

Roosevelt  Barros Morales,
Guayaquil

El agua del río Pastaza

Lo siguiente observo sobre el manejo de la calidad del agua del río Pastaza y su millonario uso de metros cúbicos/mes en la central hidroeléctrica San Francisco, en nuestro Oriente, la que genera energía eléctrica al sistema nacional interconectado.

Noticias periodísticas hacen conocer que las aguas del Pastaza tienen sedimentos (cenizas) emanados del volcán Tungurahua desde hace años, periodo en el cual sus directivos debieron aplicar las mejores acciones para mitigar el deterioro de sus equipos, y la baja producción de energía eléctrica. Por esta gravísima anomalía hay tres problemas: rodetes de las turbinas (la ceniza del Tungurahua y sedimentos destruyeron el rodete de la turbina 2); enfriamiento indebido (sobrecalentamiento del sistema de generación, causado por sedimentos en el agua de enfriamiento); fallas geológicas (en el túnel de aguas se encontraron fisuras que  desprendieron rocas. Esas fallas pueden afectar el funcionamiento futuro de las turbinas).

En todo proyecto de obras que usan recursos hídricos, sus ejecutivos y técnicos deben diseñar programas de control de calidad físico-químico del agua, o auditorías externas de profesionales analistas del agua, que garanticen el funcionamiento de una central hidroeléctrica, y que en ningún momento se paralice la producción de energía eléctrica para beneficio del país. El agua cruda del Pastaza ingresa y egresa a su cauce natural, y se estima que los parámetros deben haberse realizados in situ como: turbiedad, color ..., y  estar entre los límites admisibles de las normas internacionales para evitar el colapso de un sistema hidroeléctrico. Si esto no ocurre, habría que represar el agua del río para mejorar sus características físico-químicas y por ende la estabilidad de la institución que administra los recursos hídricos y eléctricos.

Aurelio Mosquera Cedeño,
doctor químico analista de aguas, Guayaquil

Secciones : Política | Economía | Sucesos | El País | Internacionales | Deportes | El Gran Guayaquil | En escena | Vida
eluniverso.com | Suplementos | Especiales | Servicios


eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
Diario El Universo - Av. Domingo Comín y Calle 11 - Guayaquil, Ecuador
Telf.: 593 4 2490000 Fax: 593 4 2492925 P.O. Box: 09 01 0531
Clasificados: 593 4 2495566 Suscripciones: 1-800-DIARIO

Este diario es miembro de AEDEP, SIP, WAN

© Derechos Reservados Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados