- JUL. 25, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
La historia debería servir de inspiración para la política, pero algunos por lo visto han entendido mal ese mensaje. No se trata de convertir meses como este en un baratillo de ofertas, sino en aprovechar el momento para que el pueblo recuerde las grandes lecciones que nos dejaron los primeros pobladores de este lugar: perseverancia, trabajo, esfuerzo, cariño por el territorio propio, compromiso con nuestro futuro común.
Alegrémonos y disfrutemos de las fiestas de Guayaquil. No dejemos que la politiquería las contamine. Y expliquémosles a nuestros hijos el verdadero significado de estas fechas, para que la tradición continúe en ellos, y sus hijos, y los que vengan después.