Bolivia.
El líder campesino boliviano Felipe Quispe reconoció sus vínculos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y denunció la “impostura” del gobierno boliviano por no hacer lo mismo, informó ayer el diario La Razón.
Quispe, ex integrante del Ejército Guerrillero Tupac Katari (EGTK), al que también perteneció el vicepresidente Álvaro García Linera, admitió sus contactos con el fallecido jefe de las FARC, Raúl Reyes, y su simpatía por el grupo.
El comunicado del líder indigenista de extrema izquierda destacó que “no podemos ser como el actual gobierno que desconoce y tiene vergüenza de sus orígenes y de sus amigos, declarando públicamente no conocer a quienes fueron sus aliados y soportes políticos”.
La Razón publica desde el lunes una investigación fundamentada en informaciones descubiertas en el presunto ordenador del fallecido jefe de las FARC, Raúl Reyes, sobre un supuesto plan de las FARC para expandirse por Bolivia y contactar con el régimen.
Además publicó que la guerrilla colombiana entrenó al menos a cinco grupos de jóvenes estudiantes bolivianos que fueron enviados por Quispe, quien consultado al respecto llegó a afirmar simplemente que “no es delito capacitarse”.