De forma similar a su accionar diario de trabajo, tras convertirse en presidente de la Asamblea Constituyente de cumplir estrictamente con los tiempos, Fernando Cordero insta esta tarde a los asambleístas a desarrollar su exposición en un máximo de 3 minutos.
La Asamblea Constituyente de Ecuador debatía este jueves el texto final de la propuesta de la nueva Carta Magna, en medio de críticas del presidente Rafael Correa a una parte del articulado y una campaña negativa de la oposición.
Esta tarde, en Montecristi, los 130 asambleístas exponen su postura a favor y en contra del texto final de la Carta Magna.
Una de las primeras sorpresas de la Asamblea es la votación del polémico Rafael Estévez (PSP), quien pese a los cuestionamientos que durante todo el proceso de la Asamblea (ocho meses de gestión) hizo por reclamar el respeto de sus colegas el derecho a hacer escuchar su voz, decidió votar por el Sí a la nueva Constitución.
Nécker Franco y María José de Luca (PAIS), votaron Sí a la nueva Carta Magna.
El alterno del asambleísta Julián García (PRIAN), Roberto Ponce reclamó que a último momento se haya colocado a Dios en la Constitución, lo que consideró como una burla, por lo que su voto fue No.
Gina Godoy (PAIS) resaltó que en la asamblea, de una mayoría oficialista a la que pertenecen han tenido total libertad para responder, por lo que conminó a no tener "una Constitución llenando una biblioteca sino leyéndola", por lo que su voto fue por el Sí.
La sesión arrancó con cortos pero apasionados discursos que evidenciaban la marcada diferencia de fuerzas políticas que guió el trabajo del ente de plenos poderes, controlado por el oficialismo, y los esfuerzos del movimiento político de Correa para aparentar que están unidos.
Tras pasar el pleno, la propuesta de Constitución deberá ser sometida a un referendo para que los ecuatorianos ratifiquen lo actuado por los 130 asambleístas, quienes durante ocho meses redactaron unos 444 artículos.
La propuesta constitucional incluye cambios clave que llevarán a un mayor control estatal en la economía, menos participación de partidos políticos en entes públicos y una reelección inmediata para el Presidente.
Sin embargo, el trabajo no convence totalmente a Correa, quien calificó como "barbaridades" a parte del articulado y acusó a una veintena de asambleístas de haber defendido intereses particulares en desmedro del proyecto político.
"Debo reconocer pública y abiertamente que tengo una agenda propia, individual, propositiva (...) que hemos acordado con el presidente Correa", dijo el ex titular de la asamblea Alberto Acosta, quien fue acusado por el mandatario de liderar ese grupo.
Con la entrega del texto constitucional, la Asamblea entra en un receso hasta la realización del referendo, para luego reunirse e integrar el "congresillo" que extenderá sus funciones hasta las elecciones generales del 2009.