- JUL. 24, 2008 - Foto - Música - EL UNIVERSO
LA HABANA. El cantante nacional Héctor Napolitano durante su actuación en el teatro América. Él interpretó el bolero son Cuba tierra bendita, donde habla de la isla caribeña y del Che Guevara.
Con cuatro días de música la isla caribeña demostró que como género el bolero aún se mantiene vivo.
Con el mayor de los éxitos se efectuó en Cuba el XXII Festival Internacional Boleros de Oro, que en este año rindió homenaje a Ecuador y a la intérprete cubana Ela Calvo.
Además de nuestro país -representado, entre otros, por Mireya Levi, el Trío Pambil, Beatriz Gil y Héctor Napolitano-, en los escenarios cubanos estuvieron exponentes de Japón, España, Panamá, Venezuela, México, Colombia, Guatemala, Cuba y Perú.
La jornada musical duró cuatro días (del 28 de junio al 2 de julio) y sus organizadores escogieron como sedes a los teatros Mella, América y Astral, así como al salón Dos Gardenias, la Casa Canaria de Cuba y el Centro nocturno Las Vegas.
Allí, el público vibró con boleros de antología y de reciente factura como el interpretado por el ecuatoriano Héctor Napolitano. Según dijo, lo tituló Cuba tierra bendita, porque en su letra agradece a los médicos, músicos y educadores cubanos que han colaborado con el país. En respuesta a su canto, la gente lo aplaudió con emoción.
El Viejo Napo y Beatriz Gil resultaron los mayormente ovacionados, al igual que Yoshiro y Miico, de Japón; el trío Romántico -con Euglidys Mejía como su vocalista-, de Venezuela; y los cuartetos mixto y femenino Génesis y Universo, de Cuba.
Además de ellos, la legendaria cantante cubana Ela Calvo, a quien también se dedicó la jornada bolerista, fue otra de las ovacionadas. Ella se presentó en el teatro América donde trajo a la memoria boleros como Sin un amor, escrito por el mexicano Chucho Navarro.
En la cita musical el bolero renovó su fuerza y demostró que aunque el género nació en Cuba hace más de 115 años “sigue vivo y nunca morirá”.