Jueves 24 de julio del 2008 Internacionales

El huracán Dolly se degradó a tormenta al tocar tierra firme

REUTERS | MATAMOROS, México

En México se instalaron trece mil damnificados  en 21 albergues por el paso del ciclón.

Dolly azotó ayer con intensas lluvias y fuertes vientos la zona fronteriza entre Estados Unidos y México, donde dejó un muerto antes de debilitarse de huracán categoría 2 a tormenta tropical sobre tierra firme.

Los gobiernos de ambos países mantenían la alerta máxima y conminaron a la población en el estado norteamericano de Texas y en el mexicano Tamaulipas a tomar precauciones y, en algunos sitios, a refugiarse en albergues, ya que se esperan más lluvias e inundaciones.

Anoche, Dolly estaba a 90 kilómetros al noroeste de Brownsville, Texas, frente a Matamoros, México, dijo el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (CNH).

La tormenta se desplazaba hacia el oeste a 11 kilómetros por hora y podría degradarse hoy a depresión tropical.

La estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) dijo que sus instalaciones en el Golfo de México no reportaron daños, pero la tormenta obligó a recortar la producción en algunas refinerías petroleras en Texas, aunque esquivó las instalaciones de crudo y gas natural en el mar.

Si bien no hubo reportes de fallecidos en la región donde golpeó como huracán, en Puerto Progreso, en la península mexicana de Yucatán, las autoridades hallaron el cuerpo de un pescador que había desaparecido tras el paso de Dolly como tormenta tropical el fin de semana.

Unos 4.800 soldados y policías patrullaban las calles de Matamoros para evitar saqueos al tiempo que entregaban alimentos a los 13.000 damnificados que se instalaron en 21 albergues. Las autoridades dijeron que planeaban evacuar a unas 23.000 personas, pero que muchas se negaron.

El ojo de la tormenta golpeó primero el centro turístico Isla del Padre, en Texas, arrancando techos y derribando palmeras y carteles con sus vientos  de 160 kilómetros por hora.

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