El presidente de Ecuador, Rafael Correa, afirmó este miércoles que no hay voluntad en América Latina para protestar en conjunto contra la 'Directiva Retorno', aprobada por la UE para expulsar a los inmigrantes clandestinos, que establece un período de detención de hasta 18 meses.
"No existe esa voluntad política de actuar en conjunto, la región andina y latinoamericana, frente a la Directiva Retorno", dijo Correa, puntualizando que "hay gobiernos que no tienen voluntad de reclamar por sus migrantes".
Correa señaló que hace tres semanas mandó una carta "muy fuerte" a sus homólogos de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) para "consensuarla (...) y contestarle a la Unión Europea". Sin embargo, "todavía no encuentro respuesta", agregó.
"Entonces aisladamente Ecuador es muy poco lo que puede hacer. Estamos haciendo inmensos esfuerzos por una acción en conjunto, pero la vemos difícil", añadió, en declaraciones a radio Tropicana del puerto de Guayaquil.
Correa, que ejerce la presidencia pro tempore de la CAN, remitió a sus homólogos de Bolivia, Colombia y Perú una carta para las autoridades europeas, en la que señala que la Directiva Retorno "supone a todas luces un franco retroceso en materia de protección y garantía de los derechos de las personas en movilidad".
"Nos oponemos a la tendencia general a criminalizar la movilidad humana en el espacio europeo y rechazamos frontalmente la validez de la Directiva Retorno", agrega el texto, en el cual Ecuador plantea la posibilidad de considerar seriamente su retiro de la negociación de un Acuerdo de Asociación con la UE.
El mandatario ecuatoriano ha tildado de "Directiva de la vergüenza" a la 'Directiva Retorno', acusando a Europa de saquear América Latina.