Su directora es la pianista guayaquileña, que creó y comandó, junto con el músico Lucho Silva Guillén, la academia Preludio. Se cambió a vivir a la ciudadela La Cumbre y diariamente, al regresar a casa luego de su jornada de trabajo en la academia Preludio (Kennedy norte), que junto al músico Lucho Silva (el Pollo) fundó y dirigía, la pianista Ana María Vargas veía un solar vacío en Colinas de los Ceibos. Pensó que algún día construiría allí un centro cultural.
Después de esa primera idea, lo que vino fue venderle a Silva su parte de la academia (Preludio, que aunque le gustaba, le quedaba muy lejos de casa) y empezar a darle forma a su sueño: adquirir el terreno, edificar, tramitar permisos, etcétera.
“Fue difícil conseguir el permiso, porque esta es zona residencial”, dice la pianista. Pero al final lo obtuvo. Así, lo que hasta hace poco era un solar vacío, se convirtió en el Centro Cultural Ana María Vargas. Su propietaria no quiso que fuera un espacio solo para la música, sino para las diversas artes. Y aun así, para nombrarlo no utilizó la palabra arte.
“Preferí cultural porque cultura implica vivencia, movimiento”, indica Vargas, quien es la directora general de este espacio de dos plantas en el que se ofrecen clases de una variedad de disciplinas: desde canto hasta danza árabe; desde teatro y ballet, hasta pintura y yoga; y, por supuesto, música.
La pianista afirma que este centro ha sido bien acogido, en especial, añade, por las personas del norte. Lo atribuye a que tanto ella como el grupo de profesores cuentan con experiencia. Sostiene que ninguno es un improvisado. Poseen estudios y una sostenida trayectoria.
Las clases de ballet, por ejemplo, se las encomendó a los bailarines Daet Rodríguez y Marguit Peguero. Las de canto, a la soprano Astrid Achi. Las de teatro, a la actriz María Isabel Solines. Las de pintura, a la artista Éricka Peña. Y las de danza árabe, a la bailarina Nathalie Elghoul. Las de piano, su especialidad, las dicta ella; y las de guitarra eléctrica, Manolo Castro.
Los proyectos que la pianista dice tener son muchos: desea organizar exposiciones de arte, talleres de libro, coros, e incluso talleres de liderazgo y motivación infantil. Sin embargo, refiere que todo lo trabajará con calma.
“Quiero ir a paso seguro y firme”, indica, mientras muestra las instalaciones de lugar: diversas salas para las clases en la primera y segunda planta, una sala de reuniones y un espacio para que los alumnos hagan allí sus presentaciones.
Y aunque el Centro Ana María Vargas está funcionando y hay una permanente actividad, no ha sido todavía inaugurado. La preinauguración será el 14 de agosto. Y la inauguración, según su directora, la dejará para el 15 de octubre. En esa fecha ofrecerá un concierto en el que intervendrán ella y los profesores de la institución. “Así el público tendrá una idea completa de lo que es realmente este centro cultural”, añade.
BREVESAL NORTEEl Centro Cultural Ana María Vargas está ubicado en la ciudadela Colinas de los Ceibos (av. José Carrera Calvo, manzana 10, villa 7). Teléfonos: 285-5004, 285-7152. Correo electrónico:
info@centroculturalamv.com. Las clases son para niños, jóvenes y adultos.