- JUL. 23, 2008 - Foto - El Gran Guayaquil - EL UNIVERSO
La inauguración de las nuevas oficinas del Registro Civil en Quito no resultó como las autoridades de esa institución esperaban.
Antes que una felicitación del Gobierno lo que recibieron ayer fue un llamado de atención del presidente de la República, Rafael Correa.
El Mandatario fue invitado a la inauguración y pese a que el local en el que ahora funciona esa entidad es más amplio y cuenta con sillas, la atención aún evidencia falencias.
Una de las primeras cosas que cuestionó Correa en su discurso fue el hecho de que se haya colocado una placa conmemorativa de la inauguración.
Además lamentó que a su llegada a la nueva sede del Registro Civil (en el edificio donde funcionaba el banco La Previsora) se encontrara con personas esperando ser atendidas.
“Las colas deberían ser cosas del pasado... el servicio debe ser con calidad y calidez”, señaló el Jefe de Estado, quien se molestó más cuando al momento de sacar su cédula tuvo que registrar sus huellas digitales con tinta y no halló un tacho para botar el paño que le dieron para limpiarse los dedos.