Doy generosamente y el bien regresa a mí para bendecirme.
Intercambiar el bien
Al dar, también recibo. Esto se aplica no solamente al dar lo observable y material, sino también mi tiempo y consideración. Este dar quizás no sea tan evidente, pero hay una recompensa para mí.
El universo está lleno de oportunidades abundantes para compartir e intercambiar con quienes están cerca o lejos de mí. Al dar, recibo el bien de muchas maneras. Puedo proporcionar gozo a alguien en un momento en particular y recibir gozo en una circunstancia diferente. Al ayudar a alguien a encontrar trabajo, me puedo dar cuenta de una oportunidad de avance en mi carrera. Después de ser compasivo con alguien, quizás encuentre que me comprenden mejor en otra área de mi vida.
Siento agradecimiento por todas las oportunidades de compartir con los demás.
–Lucas 6:38
“Con la misma medida con que medís, os volverán a medir”.