Martes 22 de julio del 2008 Economía

Harina subsidiada será distribuida por los molineros

QUITO

El Ministerio de Desarrollo Social identificará a las panaderías que recibirán el producto.

Representantes de siete molinos de trigo firmaron con el Banco Nacional de Fomento (BNF) un convenio para la distribución de la harina que la entidad compró a Argentina y que comenzó a distribuir con dificultad entre abril y junio pasado a $ 22 el saco.

Pese a que no estuvo presente el nuevo gerente del BNF, Edgardo Mármol, los representantes de Molidor, Moderna, Molino Electro Moderno, Grupo Superior, Industria Harinera, Falimensa y Molinos Quito, suscribieron en la sede del BNF en Quito, los contratos que especifican la forma de pago y cómo se van a reportar las ventas de este tipo de harina.

Inclusive, aún queda en manos del Ministerio Coordinador de Desarrollo Social, el método de identificación de las panaderías artesanales que deberán recibir el producto.

Rafael Serrano, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Molineros, indicó que se espera la firma de Mármol para retirar los 31.000 sacos de harina   que permanecen en el puerto de Guayaquil.

Según Serrano, los cupos estarán asignados por porcentajes de venta, pero ello dependerá del Ministerio de Coordinación de Desarrollo Social, que definirá quiénes recibirán el producto de acuerdo con la información  de los consumidores más pequeños, lo cual no se especificó en el contrato.

“Nosotros reportamos cuáles son nuestros clientes, cuánto consumen mes a mes y el Ministerio hace una base de datos para definir qué panaderos reciben y determinar qué molinos los atienden”, explicó.

Incluso, la Federación Nacional de Maestros Panaderos y Afines del Ecuador (Fenapan) no está de acuerdo con que los molinos distribuyan el producto e insisten en que el BNF continúe con la entrega.

Según su presidente, Pedro Miranda, la negociación directa entre la Fenapan y el BNF tuvo buenos resultados, aunque reconoció que hubo problemas de desabastecimiento entre  abril y junio.

Miranda, además, denunció que la harina de $ 35 solo ha llegado al 10% de las 4.500 panaderías adscritas a la Federación. En las  provincias como Manabí y El Oro todavía se vende el producto por sobre los $ 40 el saco o existen irregularidades como sobreprecios y falta de entrega de facturas.

“Si el BNF puede vender a los molineros el saco de harina argentina a $ 17,50 y la distribuyen a $ 22, ¿por qué no nos venden directamente a nosotros? Podríamos vender un pan, incluso menor a 10 centavos”, insistió Miranda.

Para Serrano esta denuncia demuestra que había irregularidades cuando la Fenapan recibía la harina del BNF, por ello se oponen a que la distribución la lleven a cabo los molinos.

“Estaban de acuerdo con el anterior sistema porque se repartían como les daba la gana. Hubo panaderos que consumían 20 sacos al mes y les dieron 100 porque ahí se daba cabida a compadrazgos”, puntualizó Serrano.

Demanda
Según la  Federación Nacional de Maestros Panaderos y Afines del Ecuador (Fenapan), se necesitan 120 mil sacos mensuales para cubrir la demanda de las panaderías artesanales.

Información
Los molineros tienen datos de sus clientes y su consumo. Esta información se entregó a los ministerios de Industrias y Desarrollo Social.

Economía

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.