El grupo artístico presenta, en la galería Mirador de la Universidad Católica, dos trabajos realizados en conjunto y varias obras individuales.
Un nuevo proyecto del colectivo guayaquileño Lalimpia sale a la luz. Sus integrantes, Ricardo Coello, Óscar Santillán, Fernando Falconí y Stéfano Rubira, presentan desde esta noche (19:00), en la galería Mirador de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, situada en la av. Carlos Julio Arosemena, km 1½ vía a Daule, su exhibición colectiva denominada Oficina reciente.
Dos de los trabajos los elaboraron en conjunto. Uno de ellos es la impresión fotográfica Sacos de carbón, realizada este año y que fue seleccionada para los premios del Museo de Arte Latinoamericano (MoLAA, por sus siglas en inglés) de Long Beach, California.
Esa obra muestra una llama (animal) a la que se le ha rapado parte de su pelaje, el cual se lo ha adaptado a la forma de las llamas de fuego que se dibujan en los carros ‘tuneados’. El cuadrúpedo está en su hábitat natural, es decir el páramo, pero se ve afectado por un fenómeno de la cultura de masas, a través de ese rapado.
“La idea en esta propuesta es exponer esa tensión entre la industrialización y la naturaleza”, comenta Santillán.
El otro trabajo en equipo es la propuesta de instalación Puesto de control, de la cual en la galería Mirador solo habrá bocetos en papel, porque no se ha concluido su producción.
Este trabajo presenta un sube y baja o ‘guinguiringongo’, situado en la línea divisoria imaginaria del territorio ecuatoriano y colombiano, lo que alude a la tensión que hay en las fronteras de ambos países; promueve dejar de lado la lucha y vivir tranquilos, sin los convencionalismos modernos.
Cada artista también ha querido mostrar sus inquietudes personales en la exhibición Oficina reciente. En el cuadro Historias y hazañas, Fernando Falconí recoge lo que ha venido trabajando con la serie Excursiones, que representan autorretratos del artista como parte de imágenes de portadas de textos escolares. Además, expone objetos y una fotografía de los animales del pesebre, “para poder desacralizar estos artefactos que usamos año a año”.
Óscar Santillán trabaja con varias pinturas elaboradas solo con un gran volumen de óleo, sin ningún soporte, porque le interesa decir “que la pintura también tiene cuerpo, masa”. Entre sus obras está un cráneo, el cual puede tener varios significados de acuerdo a cómo esté exhibido, “porque si se le pone boca abajo puede parecer un urinario”.
También elaboró un video y varias caricaturas con elementos del programa de textos Word.
Ricardo Coello trabaja con una silla para dos personas, para abordar “la necesidad de valerse de otra persona para ejecutar proyectos o ideas”. Entre sus propuestas también están varios acrílicos sobre cartulina canson, en los que se dibujan elementos que extrajo de la revista Condorito, con el objeto de descontextualizar los dibujos y que adquieran un nuevo concepto artístico.
Stéfano Rubira presenta una instalación compuesta por una superficie con moho, en la que busca reacción del espectador.
PARTICIPACIÓN EN INGLATERRA
El colectivo Lalimpia, en colaboración con la artista Manuela Ribadeneira, también presentará una exhibición en agosto próximo en el Tatton Park Biennale, en Londres, Inglaterra.