Un palestino hirió este martes a dieciséis personas en un nuevo atentado mediante una excavadora en Jerusalén, el segundo en tres semanas, antes de ser abatido por un guardia fronterizo.
El conductor del vehículo de obra, Ghassan Abu Tir, de 22 años, natural de un pueblo situado en la parte oriental de la ciudad santa, Oum Touba, próximo a Belén, (Cisjordania), trató en un primer lugar de volcar un autobús, antes de dañar varios coches.
El atentado se produjo a una decena de metros del hotel King David donde está previsto que se aloje desde este martes el candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, que visitará durante 24 horas Israel y Cisjordania ocupada.
Antes de su llegada a Israel, Barack Obama condenó desde Ammán el ataque mediante excavadora y destacó que respalda a Israel en su lucha "contra el terrorismo".
"Es una repetición de lo que sucedió el 2 de julio", declaró por su parte el jefe de la policía de Jerusalén, Aharon Franco.
Ese día, Hussan Taysir Dwayat, de 30 años, un palestino de Jerusalén este, mató a tres israelíes e hirió a 45 personas a bordo de una excavadora idéntica en pleno centro de la ciudad, antes de ser abatido.
El autor del atentado del martes "atacó primero a un autobús, que logró apartarse. A continuación cambió la trayectoria de la excavadora y chocó contra cinco coches, que dañó", prosiguió Franco.
Un civil israelí desenfundó entonces su arma y disparó hacia el hombre, antes de que un guardia fronterizo lo matase de varios balazos.
El palestino tuvo sin embargo tiempo de herir a dieciséis personas, una de ellas herida de gravedad en las piernas, según el servicio de urgencia israelí, el Magen David Adom.
El presidente palestino, Mahmud Abas, condenó "con la mayor firmeza los ataques terroristas" y deseó "una pronta recuperación de los heridos", tras un encuentro en Jerusalén con su homólogo israelí Simon Peres.
"Volvía a mi casa cuando vi la excavadora embestir un autobús cuatro o cinco veces. Todas las ventanas estallaron", declaró a la AFP Yohanane Levine, de 16 años, a unos metros del vehículo inmóvil.
"Después, la excavadora bajó la calle empujando coches. En ese momento lo miré (al conductor) a los ojos. La gente corría y dos minutos después oí los tiros", añadió el joven.
Según los primeros elementos difundidos por la policía, el guardia fronterizo llegó por la parte trasera de la excavadora, saltó y disparó en varias ocasiones, matando al conductor. A continuación rompió una ventana del vehículo para ver el interior y asegurarse de que el palestino estaba muerto.