Seguro en Dios, el amor me envuelve y estoy en armonía con la vida.
Protegido
Dondequiera que estoy y dondequiera que vaya, soy uno con Dios. Nada puede apartarme de su presencia.
La vida que me creó me guía durante el día, bien trabaje o juegue, en casa o en un lugar desconocido. Mi conciencia del Espíritu se profundiza a medida que oro y tengo una comprensión mayor de su guía.
Al orar por mis seres queridos, afirmo sabiduría divina para ellos. Sé que ellos viven al abrigo de la presencia de Dios y que son guiados, y que están seguros y a salvo.
Doy gracias porque el buen juicio y la comprensión compasiva irradia de nosotros a medida que confiamos en Dios para que nos guíe en la vida.
–Salmo 12:5
“Por la opresión de los pobres, por el gemido de los necesitados, ahora me levantaré -dice Jehová-, pondré a salvo al que por ello suspira”.