El Gobierno argentino firmó este lunes el acuerdo que reestatiza las empresas
Aerolíneas Argentinas (AA) y Austral, en bancarrota tras siete años en poder de
un grupo español, con un pasivo de 890 millones de dólares, informó el
ministerio de Economía.
El Estado argentino recuperó así el control de la compañía de bandera y su
complementaria en vuelos de cabotaje, para enfrentar una dura crisis con un 40%
de los aviones fuera de servicio, según el Gobierno y los sindicatos del
sector.
El contrato de transferencia fue firmado por autoridades del Gobierno y
directivos del grupo Marsans en el Palacio de Hacienda, sede del ministerio de
Economía.
"Nos hubiera gustado que los empresarios llevaran adelante con eficiencia la
gestión porque creemos en los servicios públicos privados, pero los argentinos
hemos sufrido el deterioro permanente del servicio", había declarado el viernes
la presidenta peronista socialdemócrata Cristina Kirchner.
El acuerdo se firmó con la aprobación de España, luego de conversaciones
entre ambos gobiernos.
La reestatización se sumó a las emprendidas durante el gobierno del
presidente peronista socialdemócrata Néstor Kirchner (2003-2007), con las
empresas de agua potable, correos y ferrocarriles, entre otras.
"La incorporación de capitales privados será el horizonte una vez que se
ponga en valor a las empresas. Esta incorporación se hará a través de un proceso
de licitación nacional e internacional", dijo el secretario de Transporte,
Ricardo Jaime.
La privatización de AA y Austral había sido una de las más polémicas en los
años 90, cuando el presidente peronista liberal Carlos Menem (1989-1999) las
cedió por adjudicación directa a la española Iberia, pese a un aluvión de
denuncias judiciales por presunta corrupción.
Iberia se retiró del negocio en 2001 y dejó un pasivo de 700 millones de
dólares, que tuvo que aportar el erario público argentino para transferir la
posesión al grupo español Marsans, que pagó un precio simbólico de un euro.
Pero este año el gerenciamiento de Marsans tambaleó y el Estado tuvo que
pagar los 9.000 salarios de las empresas.
Ambas firmas controlan el 80% del mercado de cabotaje, al margen de las rutas
internacionales que maneja AA.
Flota en tierra
Sólo 32 de 56 aviones de la flota total de ambas compañías están en
condiciones de volar, según la gremial Asociación de Pilotos, que denunció un
proceso de vaciamiento.
El Gobierno anunció el envío al Congreso de un proyecto de reestatización y
eventual reprivatización, para contar con aval parlamentario.
"Tenemos que ver si estamos ante una tradicional operación de estado bobo que
luego de permitir que vaciaran la empresa vuelve a correr con la deuda para
dársela a otro privado", opinó el lunes el diputado Claudio Lozano, del opositor
bloque Proyecto Sur (socialdemócrata).