Gustavo Tovar lideró, junto a cientos de universitarios, la lucha por el No a las reformas constitucionales impulsadas por el presidente venezolano, Hugo Chávez. Ahora denuncia persecución, y dice que ha tenido contacto con miras al referéndum ecuatoriano.
¿Hay similitud en el proceso constituyente de Venezuela con lo que vive Ecuador?
Son tristemente igualitos. No en contenidos, sino en las formas, los atropellos legales, los aceleramientos.
¿Y esto a qué escenario lleva?
La Constitución nace para proteger al ciudadano del poder político y no para darle poder político a una persona (...). Cuando las formas son atropelladas generalmente ocurren desplantes históricos y se generan estragos sociales.
¿Cuál es el diagnóstico político de Venezuela?
Un país polarizado, desnutrido moralmente con un Chávez alicaído. La aparición de las computadoras que lo involucran con las FARC lo ha hecho retroceder en sus posiciones despóticas. Además, la sociedad le impide cada vez más sus atropellos.
¿La relación de Chávez con sus homólogos ecuatoriano, Rafael Correa, y boliviano, Evo Morales, no lo ha fortalecido?
Las relaciones de despilfarro de Chávez empiezan a causarle estragos internamente. Para el presidente Correa o Morales es muy sencillo recibir las dádivas del gran benefactor.
¿Han pensando ustedes contrarrestar la influencia de Chávez en la región?
Yo no soy oposición a Chávez. No profundizo en los accidentes históricos como son Chávez o Correa. Hago oposición a un modelo militarista que se acerca al poder. Soy propositivo de un nuevo modelo más humanista, más libre.
¿Asesorará a algún grupo político ecuatoriano con miras al referéndum de septiembre?
He conversado con algunos políticos, intelectuales, artistas de la oposición como afines a Correa, a quienes les he dicho que no sean tontos útiles, sino que sean críticos, y sin miedo intenten participar para ganar sus propios espacios.