Mientras los ciclistas que ocupan los tres primeros puestos aparecen a menos de ocho segundos de diferencia, el Tour de Francia está aún más apretado de lo que se esperaba a menos de una semana del final en París.
El australiano Cadel Evans, que ostentaba el maillot amarillo de líder con un segundo de ventaja antes de la llegada a los Alpes el domingo, no pudo mantenerse tras sufrir ataques de varios lados, en especial de los corredores del equipo CSC, para quien corre el nuevo líder general, Frank Schleck.
Pero el australiano -gran candidato a la victoria después que el equipo Astana del ganador del año pasado, Alberto Contador, no fuera autorizado a competir-, sigue confiado tras la decimoquinta etapa.
"Puedes ver qué hermosa carrera es. Está más empatada que nunca y nada está cerrado", dijo Evans tras caer ocho segundos detrás del luxemburgués Schleck, y a uno del austríaco Bernhard Kohl.
El líder del equipo Silence-Lotto sigue siendo un firme contendiente, con expertos que predicen que batirá a la mayoría de sus rivales por al menos dos minutos en la penúltima etapa del sábado, una contrarreloj individual de 53 kilómetros entre Cerilly y St. Amand-Montrond.
Más allá de la demostración de poderío realizada en la parte italiana del Tour, el equipo de Schleck aún tiene mucho que hacer para ensanchar la brecha pero advirtió a Evans que lo peor está aún por llegar.
"La etapa del domingo no era montañosa. Con sus largas partes planas, favoreció a Evans. Lo serio empieza mañana", dijo el director del equipo CSC, Bjarne Riis, en una rueda de prensa el lunes, día de descanso.
Andy Schlek, hermano menor del líder, a cargo de establecer el agresivo ritmo que finalmente venció a Evans en la subida a Prato Nevoso, destacó por su parte que: "Podemos hacerlo mucho mejor".
Sin favores
Evans esperaba que los pedalistas del CSC le dieran trabajo en los Alpes y se adhirió a su plan de mantenerse junto a Schleck hasta la cumbre.
Pero mientras esperaba ayuda de otros contendientes por el Tour, no recibió favores de Kohl ni del ruso Denis Menchov, otro especialista en contrarreloj que parece ser el más peligroso rival de Evans.
La exclusión de Riccardo Ricc•, ganador de dos etapas de montaña antes de dar positivo por EPO en un control antidopaje, también parece haber favorecido los planes del CSC.
Los ataques del escalador italiano pueden haber interrumpido los planes mediante los cuales Riis dice que ahora es claro que irán a por la decimosexta etapa a Jausiers y la escalada clásica del miércoles al Alpe dHuez.
"Primero nos deshacemos de Evans y después nos ocuparemos de Menchov", destacó Riis.
El único problema del equipo danés es que tiene que decidir quién será su verdadero líder.
Carlos Sastre, compañero de Schleck, está sexto en la general, a 49 segundos, y podría ser el peor enemigo del actual líder.