- JUL. 21, 2008 - Foto - Deportes - EL UNIVERSO
En el partido de ayer, contra Olmedo, se notó que Emelec es un equipo desesperado por conseguir buenos resultados, pero ya empezó mal. Esa urgencia hace que todo el conjunto tenga dificultades. Quieren realizar lo que no pudieron hacer en la primera fase. Creo que los cambios se han hecho tarde. Ahora le quedan nueve fechas en las cuales Emelec ya no tiene margen para el error.
Es lógico que los refuerzos azules no hayan funcionado porque fue su primer encuentro, y además en la altura. Aún les falta conocerse mejor con sus compañeros y adaptarse al juego de ellos.
Se notó muy solos al volante uruguayo Mario Leguizamón y al atacante peruano Gustavo Vassallo; les hizo falta acompañamiento. No puedo calificar a estos extranjeros como buenos o malos, solo toca esperarlos; no le queda de otra a Emelec.
Al zaguero Carlos Espínola lo vi mal, pero era previsible. Estaba inactivo y no anduvo bien en Colombia. Le afectó la altura y se lo vio cansado.
Lo lamentable es que se van agotando las posibilidades de Emelec y tendrán que ganar casi todos sus partidos si quieren clasificar a la liguilla.
Hay que esperar, pero desde ya los números son negativos y apremiantes.