Una pasarela cuya meta es anotarse como una de las vitrinas del glamour internacional.
Creaciones para toda ocasión y gusto desfilaron en la pasarela de
la moda realizada hasta ayer en la capital alemana.
Una moda un poco alejada de la alta costura, con diseños góticos y urbanos, fueron la tónica de la tercera edición de la pasarela Berlín Fashion Show, que abrió la semana pasada con la última colección veraniega de la marca Hugo Boss para el 2009 y cerró con los modelos de la consagrada firma Vivienne Westwood.
La Fashion Week berlinesa, que tomó para esta edición la céntrica plaza Bebelplatz, junto a la Staatsoper, con un pabellón de 6.000 metros cuadrados, trajo a las pasarelas intensos colores como el rojo, naranja, azul, y figuras geométricas en los estampados de las telas. Trajes que destacaban la figura femenina y dejaban mucho a la imaginación.
La modelo alemana Eva Padberg, actual imagen de la Berlín Fashion Week, dijo que la capital alemana es de una larga tradición textil, y que el fin es que viva una “suerte de renacimiento”, como cuna de la moda de ese país que aúne tradición y modernidad.
Agregó que Berlín se encuentra “en el buen camino” para llegar a equipararse en importancia con citas de la moda como la de París, la de Nueva York y la de Milán.
Firmas de renombre como JOOP!, Smeilinener, Sisi Wasabi, Susanne Wiebe, Lac Et Mel y Unrath & Strano compartieron los focos y la pasarela con nuevos talentos aún por descubrir, procedentes de la Universidad de las Artes de Berlín, en el Fashion que culminó el martes pasado.
La semana de la moda berlinesa también se concibió para descubrir las nuevas propuestas veraniegas para la próxima temporada y en la lista de las personalidades figuraron los pesos pesado del diseño y modelaje Karl Lagerfeld y la modelo Claudia Schiffer.