Venciendo el miedo
El sufrimiento provocado por rupturas o el temor a comprometerse hace que innumerables personas eviten enamorarse y transitar el camino hacia la madurez emocional y el amor.
La palabra enamoramiento evoca emociones intensas y contradictorias, nos sentimos en las “nubes”, “transportados”, pero esto no es más que un “resplandor ilusorio del amor”, como dice A. Beck, porque se idealizan las cualidades positivas del ser amado pero se ocultan las negativas. Lo que desencadena el enamoramiento es diferente para cada persona, y va a depender mucho de sus gustos particulares y necesidades emocionales dadas por su programa de enamoramiento (símbolos con significado automático sin que exista reflexión o discusión alguna), donde los pensamientos idealizados que tienen los enamorados son incapaces de modificarse aunque empiecen a surgir los rasgos indeseables del ser amado, forjando un vínculo poderoso que lleva a una pareja a comprometerse en una relación. El enamoramiento es el primer paso hacia el crecimiento afectivo que desemboca en amor.
El peligro radica en creer que esto es amor, que sumado a la actividad sexual precoz provoca una mezcla explosiva confundiendo sentimientos y creyendo estar aptos para formar pareja.
Pero ¿qué hace que nos desenamoremos? Bueno, la aparición de sentimientos proviene de la visión que tengamos del ser amado, si esta cambia de imagen positiva a negativa debido a las expectativas muy rígidas e irreales dentro de la relación, o promesas rotas implícitas (no se las dice, pero se sobreentiende) o explícitas producto de los derechos que se asigna un enamorado-a en relación con el otro, y se viola el pacto, el compañero que tiene estas expectativas se sentirá abandonado y traicionado y tenderá a etiquetar las acciones bajo el pensamiento del todo o nada (o es blanco o es negro, forma de pensar común en los adolescentes y jóvenes).
La madurez emocional tiende a ver las cosas desde otra perspectiva, pero eso lleva tiempo y esfuerzo, no se desanime y empiece ya.
Fuente: Dra. Consuelo Camacho, médica psiquiatra, diplomada en terapia familiar y presidenta de la Sociedad Ecuatoriana de Psiquiatría Biológica (SEPB). Telfs.: 239-4932 / 239-0381. Correo: germanicoz@hotmail.com.
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