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Edición del DOMINGO 20 de Julio del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
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Manejo de la edad
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El médico ecuatoriano Kenneth B. Shephard vino de visita al país.
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Texto: Sheyla Mosquera | Foto: Ángel Aguirre

Mediante un programa de medicina preventiva es posible mejorar nuestra calidad de vida si se detecta a tiempo alguna deficiencia que surge con el paso de los años.

Hace una década, la medicina antiaging o rejuvenecedora fue considerada como ciencia ficción, pero con el paso del tiempo los científicos determinaron que existen ciertas sustancias que al disminuir en el organismo son las responsables de acelerar el proceso normal del paso de los años.

Hoy, la Academia Americana de Medicina Antienvejecimiento (A4M) de los EE.UU. la valora como la medicina del futuro, porque basa sus principios en el logro de una buena y responsable atención médica que detecte y trate a tiempo el inicio de una enfermedad o al menos la postergue.

El endocrinólogo ecuatoriano Kenneth B. Shephard, quien tiene un certificado de esta academia y estuvo recientemente en el país, refiere que mediante un buen diagnóstico es posible saber qué está sucediendo dentro del cuerpo.

Menciona que a partir de los 30 años los niveles hormonales del hombre y la mujer comienzan a declinar de manera gradual del 3 al 5% por año, pero es al comienzo de los 40 cuando los estragos se empiezan a sentir.

Las hormonas que están implicadas en el proceso de envejecimiento por su disminución son la melatonina, DHEA-S, estrógenos y, sobre todo, la somatrofina (hormona de la juventud). Esta última al estar reducida causa depósitos de grasa visceral e introabdominal, pérdida de masa muscular, elevación del colesterol, deterioro cardiovascular, osteoporosis (pérdida de calcio), alteraciones del sueño, depresión, entre otros.

Según el New England Journal of Medicine, también se observa una reducción de la hormona  testosterona en los hombres, y en los Estados Unidos, alrededor de 4 millones la presentan, de los cuales solo el 5% recibe tratamiento.

“Precisamente por la merma hormonal algunas personas se sienten más cansadas en su trabajo regular, les resulta difícil conciliar el sueño, por más que se cuidan haciendo dietas no bajan de peso y comienzan a notarse las arrugas y canas”, agrega Shephard, quien además tiene un certificado del Instituto Cenegenics de los Estados Unidos.

Más juventud
El objetivo del programa de medicina preventiva o manejo de la edad –denominación que según Shephard es más apropiada– no solo es estar atento a los cambios o deficiencias que nuestro cuerpo está sufriendo para reponerlas, sino que va más allá.

“Trata de investigar cómo el paciente está manejando su vida, porque de esto depende también que consiga juventud mental que se logra cuando tiene predisposición a cumplir con todo un plan responsable de salud”, agrega.

El plan debe ser realizado por médicos con mucha experiencia y es el endocrinólogo quien conjuntamente con otros profesionales determinará si el paciente está apto para ingresar a este.

La investigación empieza con la historia clínica. Generalmente se pregunta si tiene predisposición a sufrir algún tipo de enfermedad familiar como, por ejemplo, diabetes (azúcar en la sangre), hipertensión (presión arterial elevada) o alguna cardiopatía, entre otras, y dependiendo de la respuesta se envía a realizar exámenes de laboratorio o de imágenes.

Se hace, por ejemplo, una desintometría ósea para medir los niveles de mineral calcio en los huesos, porque una disminución causa osteoporosis. También se investiga cómo están los niveles de colesterol y triglicéridos u otras sustancias. Incluso se evalúa el aspecto nutricional con un médico nutricionista y el estado físico con un deportólogo. Este último pedirá un electrocardiograma y una prueba de esfuerzo.

Los pacientes que están aptos para ingresar al plan de medicina preventiva son los que presentan deficiencias hormonales. Sin embargo, también son aceptados aquellos que no las tienen, pero que desean someterse a chequeos de rutina. En este caso se hacen una evaluación médica (una vez al año) y aunque arrojen valores normales en sus pruebas, se les da todas las recomendaciones necesarias para prevenir una enfermedad.

En el programa el paciente además de optimizar sus niveles hormonales debe seguir una dieta basada en sus necesidades nutricionales que contenga antioxidantes (vitaminas A, C, E, selenio, ácido lipoico, coenzima Q 10, etcétera). Asimismo deberá realizar ejercicios personalizados acordes con su estilo de vida.

Por último, se sugiere llevar un buen control del estrés, ya que este puede provocar que los niveles de azúcar y presión arterial, a pesar de ser estables, se disparen a causa de la hormona adrenalina. En todo caso, la medicina preventiva da  la posibilidad de tener una mejor calidad de vida aunque vayamos envejeciendo.  

Contacto: Para más información visite la página www.miamiagemanagement.com


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