El cansancio y la premura por declarar concluida la aprobación de la nueva Constitución se impusieron frente a la necesidad de asentir la introducción de la nueva Carta constitucional: el preámbulo.
Los asambleístas de PAIS en dos sesiones consecutivas no lograron convergir sobre el mencionado texto. El obstáculo fue la inclusión de Dios en la primera parte de la nueva Carta Política, sobre lo cual existen posiciones antagónicas.
La invocación de Dios mantuvo dividido al bloque oficialista hasta el final de la sesión, y para evitar una negación, el segundo vicepresidente de la Asamblea, César Rodríguez (PAIS), planteó un texto que incluye una salvedad a esa parte de la Constitución y de esa forma exime de los cinco días de anticipación con que debe presentarse el texto antes del 24 de julio próximo, fecha que el mismo bloque de gobierno se impuso para la aprobación definitiva en el pleno.
El debate sobre el preámbulo se abrió a las 07:45 de ayer y se dio lectura a un texto en que la nueva Constitución no invoca a Dios como en la Constitución vigente de 1998, pero señala que son “respetuosos de Dios y de todas las creencias espirituales de nuestras comunidades”.
Una vez leído el texto el asambleísta Francisco Velasco (PAIS) reclamó por la redacción y dijo que el texto estaba casi entre lo patético y lo folclórico. Dejemos las caricaturas y los textos románticos, insistió ese asambleísta, y planteó que solo se incluya una pequeña frase sin adornos. Su coidearia Tania Hermida lo respaldó.
El asambleísta Rafael Esteves (antes de Sociedad Patriótica) propuso un cambio radical a la redacción y sugirió primero invocar a la ciudad Eloy Alfaro, seguidamente a Simón Bolívar, único padre de la Patria grande, y luego invocar el nombre de Dios.
Se suspendió el trámite del texto, y en diez minutos Rodríguez mocionó que “el preámbulo de la Constitución no se sujeta al último inciso del artículo 47 del Reglamento, que exige los cinco días previos, pero sí forma parte de la Constitución y el texto se votará con la Constitución”.
En el primer texto del preámbulo, tratado el miércoles pasado en el pleno, puntualmente se señala que se respetarán las creencias en Dios de amplios sectores de la población.
Adicionalmente, se reconoce que el Ecuador es un Estado constitucional de derecho, laico, plurinacional, justo, inclusivo, que se gobierne con una nueva centralidad.
Redacción
Según el presidente de la Asamblea, Fernando Cordero, el preámbulo se redactará en estos días y el jueves 24 será expuesto en el pleno para la aprobación. La moción para que ese texto no se sujete al plazo de lectura se aprobó con 72 votos a favor y uno en contra, del Prian.