Una comunidad del País Vasco fue testigo del rodaje del cineasta ecuatoriano Sebastián Cordero.
La iluminación que lleva la rúbrica del ecuatoriano Enrique Chediak, director fotográfico de la película Rabia, consigue que las paredes de la mansión con un siglo de historia a cuestas denoten decadencia y transmitan una sensación de encierro y sofoco.
Un simple vistazo a ese desván donde se esconde José María eriza la piel. “Hubo rigurosidad para no repetir ningún ángulo, ningún plano; la claustrofobia está ahí, pero no puede ser aburrida”, explica el director, Sebastián Cordero.
Durante las jornadas de trabajo, el equipo conformado por unas 45 personas solo se relajaba a la hora de comer en el único restaurante de la apacible localidad de calles empinadas donde apenas se escuchan palabras en castellano.
El vecindario con medio millar de pobladores habla euskera (lengua del País Vasco) y labora en empresas de hierro y baldosines.
Durante nueve días las cámaras salieron de Bidegoian para retratar los barrios obreros de San Sebastián que acogen a ciudadanos de otras latitudes, como los protagonistas.
Rabia se rodó cronológicamente, pero a la inversa, desde el fin hasta el principio. Lo requería el personaje de José María interpretado por Gustavo Sánchez Parra para escenificar ese proceso de decaimiento y enfermedad durante su enclaustramiento voluntario. Fueron tres meses de dieta estricta. Doce kilos perdidos de un tirón.
“Gustavo ha ido más lejos de lo que me esperaba. Su actuación ha sido memorable”, insiste Cordero.
Bertha Navarro cree que el director ecuatoriano necesitaba de un proyecto como Rabia para apuntalar su carrera.
“Va camino de hacer cosas grandes”, subraya, al tiempo que comenta lo satisfecho que está Guillermo del Toro con el material visionado.
El diario del rodaje de este largometraje sobre la inmigración narrado desde un ángulo distinto recoge testimonios de unas condiciones de trabajo casi idílicas. Lo reconoce Concha Velasco, una de las intérpretes más sólidas de la escena teatral, cinematográfica y televisiva de España.
“¡Han sido siete semanas de felicidad!”, exclama la actriz. Le puso tanta pasión Cordero a la escritura del guión y es tal su brillantez que “no hacer esta película sería la mayor tontería de tu vida”, le dijo su hijo Manuel Martínez, director de cine. Ella aceptó y el 28 de mayo, último día de rodaje, se despidió como todos con esta frase: “Gracias por dirigirme”.
Rabia
DIRECTOR- Sebastián Cordero (Ecuador).
ORIGEN- España, México y Colombia.
INTÉRPRETES- Gustavo Sánchez Parra
(México), Martina García (Colombia) y Concha Velasco, Xabier Elorriaga, Iciar Bollain y Alex Brendemühl (España).
Productores- Telecinco Cinema, Monfort Producciones y Videntia Frames (España), Dinamo Capital (Colombia) y Tequila Gang (México).
Director artístico- Eugenio Caballero (Oscar por ‘El laberinto del fauno’)
Director de fotografía: Enrique Chediak (Ecuador).
Maquillaje y peluquería- Lola López e
Itziar Arrieta (Goya por ‘El orfanato’).
Vestuario- Eva Arretxe.
Presupuesto- $ 4’740.000