- JUL. 20, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Seguramente las maratónicas jornadas de trabajo y el sueño consiguiente explican un desliz así de grueso.
Dice lo resuelto: “Si en el referéndum no se aprueba la Constitución… termina el receso de los diputados y diputadas, principales y suplentes, elegidos el 15 de enero del 2006?”.
¿Qué galimatías es este? ¿Un texto legal que ordena lo que se hará si él no entra en vigencia? ¿Lo que nunca existió mandando sobre el país? ¿La nada proclamándose autoridad?
Lo que deba hacerse si no se aprueba la nueva Constitución deberá resolverse en otra instancia legal. Ojalá que para bien del país, pero al menos sin apelar a la sinrazón y a esa irresistible vocación de hacer el ridículo que ronda a veces por Montecristi.