Esta zona no delimitada es reclamada por Los Ríos, Guayas, Santo Domingo y Manabí.
En esta localidad hay muchas necesidades, pero eso no incide en el ánimo de sus más de 7 mil habitantes. Allí últimamente se vive un ambiente de fiesta, a la espera de que en estos días se concrete su vieja aspiración: convertirse en cantón.
Se trata del recinto El Paraíso, el más poblado de las 134 comunidades que forman el sector La Manga del Cura (ver mapa), zona como otras en el país que aún no han sido delimitadas.
Este territorio de 600 km², rico en producción agrícola y pecuaria, y de más de 61.000 habitantes -según cifras del Sistema de Identificación y Selección de Beneficiarios de los Programas Sociales (Selben)-, es reclamado por Manabí, Guayas, Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas.
La aspiración de ser cantón ha tomado auge tras la promesa, en días pasados, del presidente de la Asamblea Constituyente, Fernando Cordero, de cantonizar a esta zona y que, posteriormente, sus habitantes decidan, mediante consulta, a qué provincia pertenecer.
Esta definición no causa divisiones como sí ocurrió en La Concordia, cuando antes de ser incluida a favor de Esmeraldas hubo incidentes con grupos adeptos a Santo Domingo.
Más bien, a los habitantes del sector lo que les importa es tener una autoridad que fije las directrices de desarrollo y a quién reclamar por la falta de obras, según Richard Giler, presidente del Comité de Desarrollo Comunitario, principal organismo que aglutina a las instituciones de la localidad.
Lo complicado de acceder a este sitio refleja sus carencias. Para llegar a la zona de La Manga del Cura hay tres alternativas, una por El Empalme (Guayas), cruzando en gabarra el río Peripa; otra en iguales condiciones, desde El Carmen (Manabí); y la más rápida, a través del recinto Los Ángeles, en la vía Quevedo-Santo Domingo (Los Ríos), donde hay una vía asfaltada por el Municipio de Buena Fe y por la que se paga un ‘peaje’ de 25 centavos, que recoge el Comité de Desarrollo para darle mantenimiento.
Mientras, en el casco urbano de El Paraíso, que aspira a convertirse en la cabecera del cantón La Manga del Cura, las principales calles, 12 de Octubre y Guayaquil, están adoquinadas y el resto son de tierra.
En postes y paredes de dependencias son notorios los letreros que resaltan la institución que realizó cada obra. Así, por ejemplo, el parque central lleva uno que señala que lo hizo el Municipio de El Empalme; en cambio, en el cerramiento del colegio Juan Vega Arboleda hay una leyenda del Cabildo de El Carmen, entre otros.
Los principales servicios no llegan a toda la población. Hay agua entubada, a cargo de una junta comunal; Santo Domingo suministra la energía eléctrica y educación; Los Ríos se encarga de la telefonía y vialidad; Manabí dota de infraestructura de salud con un subcentro, así como con planteles educativos y brinda seguridad con policías del cantón El Carmen.
Guayas, en cambio, tiene planteles construidos por el Consejo Provincial y el Municipio de El Empalme, que además se encarga de la recolección de basura. Además, existe un Cuerpo de Bomberos mantenido por la comunidad.
Las principales localidades, como El Paraíso, Santa María y Santa Teresa, no cuentan con alcantarillado y tienen servicio de transporte de la Flota Bolívar, que va a Quevedo, y camiones que recorren los recintos.
Giler reconoce que la mayoría (60%) de la población que colonizó estas tierras es oriunda de Manabí.
Es el caso de Antonia Loor, quien ha permanecido los últimos 40 de sus 78 años de edad en El Paraíso. “Yo llegué cuando esto era montaña, no había nada, y para ir a la ciudad salíamos en la plataforma de un camión y pasábamos en balsa el río Peripa. Ahora esto está grande”, manifiesta la mujer oriunda de Santa Ana y dueña de una de las primeras despensas.
La dueña de aquel camión era la familia Saavedra, una de las fundadoras de La Manga del Cura, zona que creció gracias a la riqueza agrícola, especialmente de palma africana, banano, plátano y cacao. Incluso en la zona se asienta una industria de procesamiento de palma, que es el principal cultivo.
Prácticamente el 90% del comercio se desarrolla con Los Ríos, dice Winter Alarcón, secretario del Comité, quien maneja las cifras socioeconómicas de La Manga del Cura.
Al igual que él, los habitantes del sector coinciden en que la cantonización no se quede en una promesa de la Asamblea, caso contrario advierten con el inicio de protestas para conseguir su objetivo.
Terreno
La zona de La Manga del Cura tiene una altura promedio de 786 metros sobre el nivel del mar. Su terreno es irregular y húmedo la mayor parte del año, lo que favorece la actividad agrícola y ganadera.
Producción
Los principales cultivos de ciclo largo son: limón, palma africana, banano, plátano y cacao; y los de ciclo corto son: maracuyá, papaya, maíz, maní, arroz, yuca, fréjol, tomate y verduras.
Educación
En el sector hay 7 locales de preprimaria, 68 primarios, 8 colegios y ningún centro superior. Hay 10.299 estudiantes y de ellos 8.521 pertenecen a la educación primaria.
Ocupación
Alrededor del 70% de la población laboral se dedica a la agricultura y el otro 30% a actividades como comercio, faena y venta de carnes, albañilería, enseñanza y labores domésticas.
Viviendas
El 88,8% de las viviendas son propias, 6,35% alquiladas, 3,8% cedidas y el 1,01% prestadas. Esos inmuebles en un 47% son de cemento, en 35% mixtos y 18% de caña.