- JUL. 20, 2008 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
José Peña y Miguel Sanguña fueron abatidos por la Policía dentro de un auto Chevrolet Corsa Evolution, de placa GNX-645.
A la reincidencia en delitos cometidos por ex reos se suma el alto índice de personas con antecedentes, asesinadas en los últimos siete meses.
Según los registros de levantamientos de cadáveres realizados por la Brigada de Homicidios de la Policía Judicial del Guayas (PJ-G), solo en Guayaquil, desde el 1 de diciembre del 2007 hasta el 30 de junio pasado, 50 ex reos fueron asesinados en diferentes circunstancias que son investigadas.
Tres de ellos, Iván Mauricio Anzoategui Gómez y José Xavier Peña Maldonado y Miguel Ángel Sanguña Sandoval, cayeron durante enfrentamientos con la Policía; mientras que Bolívar Martín Reyes Díaz, de 32 años, fue asesinado por un pasajero armado cuando asaltaba un bus de la línea 117, el pasado 14 de febrero. Él tenía antecedentes por robo y además tenencia de armas en los años 1996 y 1998, respectivamente.
Peña y Sanguña resultaron muertos tras un enfrentamiento con elementos del Grupo de Apoyo Operacional de la Policía (GAO), el pasado 2 de mayo, en el km 8 de la vía a la costa. El primero tenía antecedentes por homicidio, el otro por robo. Situación similar a la de Anzoategui, quien murió en el hospital Luis Vernaza el pasado 30 de junio, luego de enfrentarse con la Policía tras un frustrado asalto de sacapintas; suscitado en las calles Los Ríos y El Oro (sur).
Sin embargo, para Joel Loaiza, jefe de la PJ-G, la mayoría de estos asesinatos “pueden ser por venganzas o ajustes de cuentas entre delincuentes”.
Esto sucedió con Isidro Oleas, de 32 años. Él fue asesinado el pasado 15 de abril, en la ciudadela Floresta I, en el sur.
Jéssica Veloz, esposa de la víctima, informó que Oleas, quien tenía antecedentes por robo en los años 1993, 1995 y 2006, había recuperado su libertad tres meses atrás y había recibido amenazas de muerte.