Dos mil hectáreas de la hacienda Las Mercedes están en la lista de la AGD para incautaciones.
A las dos mil hectáreas de terreno ubicadas en el kilómetro 15,5 de la vía Durán-Boliche, conocido como la hacienda Las Mercedes que mantiene en litigio a quienes dicen ser sus propietarios, la familias Isaías y un grupo de 400 personas que reclaman el derecho de posesión, les apareció otro rival más poderoso, la AGD.
Tras el inicio de las incautaciones por la Agencia de Garantías de Depósitos (AGD) a los bienes relacionados con el caso Isaías, en esta propiedad el movimiento por reclamar el derecho a la posesión se ha intensificado en los últimos días, en particular entre cientos de campesinos que dicen ser los verdaderos dueños de dichas tierras y, según indicaron, en poco tiempo el Instituto Nacional de Desarrollo Agrario (INDA) les otorgará las escrituras.
Enrique Villavicencio, uno de los campesinos del lugar, señaló que ellos tienen documentos, donde prueban que de las dos mil hectáreas de Las Mercedes, solo 167,17 corresponden a la familia Isaías.
En el INDA, donde supuestamente se tramita el pedido de los campesinos, se intentó confirmar la información sobre los verdaderos propietarios de los terrenos, pero los directivos a cargo no podían dar declaraciones por estar en comisión fuera de la ciudad, según Gina Riera, funcionaria de esa entidad.
En tanto, Melvin García, encargado de la administración de la propiedad integrada por las compañías: Jugom, con cultivos de arroz y papaya; Lamiper, con zonas agrícolas y ganaderas; y Mariva, dedicada solo a la ganadería y pasto, refirió que también tiene documentos que certifican la propiedad de la familia Isaías sobre esos solares.
Casi el 70% de estas propiedades están destinadas a la producción de arroz y a la cría de 650 cabezas de ganado que producen 600 litros diarios de leche. Agregó que los trabajadores de la hacienda permanecen a la expectativa de la incautación y esperan que se les garantice sus actividades.
En tanto, el gerente de la AGD, Carlos Bravo, trabajó ayer en Guayaquil, pues su idea era poner un poco de orden en la sucursal del puerto principal, debido a que ahora no hay una cabeza visible y hay carencia de personal.
El funcionario reiteró que el fideicomiso al cual pasarán las empresas incautadas para un posterior venta, aún no se conforma. Explicó que la Corporación Financiera Nacional (CFN) trabaja en ello.