Los liberados son de Cuenca y Zamora. A partir del lunes saldrán los oriundos de Loja.
María Fernanda (nombre protegido) no encontró palabras para expresar la felicidad que sintió en el momento que le fue entregada su boleta de libertad, ayer, en la cárcel de Loja.
La mujer era parte de los 127 detenidos que guardan prisión en ese centro carcelario.
Ya en la puerta de la cárcel y con su boleta de libertad en la mano, María recordó que fue detenida en su ciudad natal Cuenca por portar 75 gramos de cocaína. “Han pasado 42 meses desde que fui detenida cuando tan solo tenía 18 años”, comentó la mujer, visiblemente arrepentida.
Tras remembranzas y consejos de sus compañeras de celda, María Fernanda señaló: “La cárcel me ha dejado como herencia el arrepentimiento, las ganas de cambiar y mi tierno hijo”. Comentó que lo concibió dentro de su celda, aunque no dio detalles sobre el paradero ni la identidad del padre.
Luego llegaron los deseos y los planes a futuro, pues al sentirse en libertad, María Fernanda aseguró que lo primero que hará será continuar sus estudios y graduarse de bachiller. “Quiero terminar lo que dejé hace más de tres años abandonado”, manifestó feliz la mujer, quien se mostró deseosa de trabajar y rehacer su vida.
“Estoy muy feliz y agradecida. El día que escuché la noticia del indulto en la televisión, salté de alegría junto con muchas amigas que tuve en el centro”, dijo María, quien no tardó en abrazarse con su madre que la esperaba en el exterior de la cárcel pública.
Junto con María, diez detenidos más salieron desde la tarde de este jueves del centro de rehabilitación social de Loja. Ellos también se acogieron al beneficio del indulto otorgado semanas atrás por la Asamblea Nacional Constituyente, luego de haber cumplido una pena reclusoria sentenciada por tenencia ilegal de estupefacientes o drogas.
Quienes se acogieron a este beneficio estaban sentenciados a ocho años o más, dependiendo del caso o delito.
Mientras, las escenas cargados de emociones, reconciliación y felicidad fueron la tónica la mañana de ayer en la puerta del reclusorio.
Un cielo despejado con un sol brillante fue el marco que tuvieron los indultados que se encontraron con sus familiares, con quienes se confundieron entre llantos y abrazos con la alegría de saber que empezaban una nueva vida.
José Zapata, director del centro de rehabilitación, manifestó que al momento se ha cumplido con el despacho de las boletas de libertad de los detenidos venidos de otras plazas (Cuenca y Zamora). “Desde el lunes se despacharán las boletas de libertad de los oriundos de esta provincia”, dijo el director.