El empresario y político chileno Sebastián Piñera llegó a Quito para entrevistarse con sectores empresariales y autoridades de gobierno como parte de una gira que realiza por Colombia y Ecuador. Piñera tiene, entre otras, una participación mayoritaria en el canal de televisión Chilevisión, la aerolínea Lan Chile y el club de fútbol Colo Colo.
¿Cuál es el objetivo de su visita?
Hemos venido para estrechar los lazos entre Chile y Ecuador. Además, queremos conocer a profundidad los planes futuros de Ecuador en los planos político, económico y social.
¿Cómo ve usted la situación geopolítica y económica en Latinoamérica?
Ahora se están configurando dos grandes modelos políticos y de desarrollo. Por una parte, un bloque basado en el nuevo socialismo en materia económica, con una democracia distinta a las democracias tradicionales, en el que se ubican Ecuador, Venezuela, Bolivia. Hay otro bloque que sigue un modelo de democracia más tradicional y un modelo de desarrollo económico basado en la economía social de mercado. Cada país tiene el derecho de escoger su camino.
¿Cómo ve los mecanismos de integración en la región?
América Latina no ha sido exitosa en materia de integración. Soy partidario de que esta integración latinoamericana no signifique cerrarse la región al resto del mundo, sino que avancemos a una integración con todo el mundo.
¿Se puede ver a corto plazo que rinda frutos la creación Unasur?
Respecto a crear una OEA sin los países de América del Norte, es mejor integrar a toda América. Más que buscar una nueva organización soy partidario de modernizar y darle más fuerza a la OEA.
¿Cómo debe responder América Latina al contexto de crisis alimentaria y de precios que se vive en el mundo?
Desgraciadamente vamos a enfrentar tiempos turbulentos, con estancamiento en la economía del continente al igual que en Asia y Europa. Los tiempos están golpeando a América Latina con un decrecimiento en las economías y un aumento de la inflación. América debe rebelarse contra el subdesarrollo y la pobreza y darse cuenta de que ello no es designio de Dios, sino que no hemos sido capaces de aprovechar el potencial.