Una falta de homogeneidad en el texto de la nueva Constitución, temas de fondo que no han sido analizados detenidamente, hiperpresidencialismo, amplios poderes de la Corte y el candado constitucional son las características principales que el analista político Simón Pachano ve en la Carta Magna, cuyos texto terminó de aprobar ayer la Asamblea Nacional Constituyente.
En diálogo con Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil), Pachano indicó esta mañana que el primer gran problema que va a tener la nueva Constitución, es la carencia de coherencia en el texto, debido a la falta de debate en el pleno.
Entrevista
P. Una vez terminada la aprobación de los articulados en la Asamblea Nacional Constituyente, ¿qué es lo que podemos esperar los ecuatorianos en la nueva Constitución?
R.
Yo creo que la nueva Constitución va a ser un cuerpo tremendamente heterogéneo, de artículos que no van a tener conexión entre ellos, que no van a tener la homogeneidad necesaria que debe tener un cuerpo constitucional.
El hecho de que se hayan elaborado los artículos en las nueve mesas que estuvieron encargadas de esto, -porque una estuvo encargada de la legislación-, y que no haya habido el tiempo suficiente para discutir cada uno de ellos en el pleno, asegura que no va a tener suficiente coherencia. Ese va a ser el gran primer problema que va a tener esta Constitución.
Aparte de eso, están los temas ya de fondo que creo hay que analizarlos detenidamente, pero en una primera visión de lo que se ha hecho me parece que no van a solucionar los problemas para los cuales fueron convocados la Asamblea Constituyente.
P. ¿Usted está de acuerdo con aquellas opiniones de que en esta Constitución se está reforzando un presidencialismo?
R. Exactamente, precisamente yo escribí en mi columna de diario El Universo, que estamos yendo hacia un hiperpresidencialismo y que, precisamente, ha sido uno de los problemas que había que solucionar, y en vez de solucionar el problema lo vamos a profundizar. Creo que es un error enorme el que ha cometido la Asamblea en ese sentido, pensando quizás en las condiciones actuales; es decir, en que esto le beneficia al presidente Correa y a su movimiento político, pero eso será un grave problema para el país en general, no solo en este caso con el presidente Correa sino, sobre todo, cuando cambien las condiciones.
P. ¿Y ahora qué escenarios ve usted en el país con una corte constitucional con amplísimos poderes?
R. Ese es otro de los problemas graves que ha introducido la Asamblea en la Constitución y hay un órgano que va a tener el poder total, pero que a su vez viene a ser una delegación de la Presidencia de la República, si vemos cómo va a estar conformado; por lo tanto, rompe el equilibrio de poderes que debe exisitir en un régimen democrático, coloca a un poder por encima de los otros y esto lleva a que prácticamente no existan las condiciones para un ejercicio democrático adecuado y para el funcionamiento pleno del estado de derecho.
P. ¿Y que lectura hace usted de ese esfuerzo por poner un candado a las reformas constitucionales?
R. El candado es necesario en una Constitución. Es necesario que la reforma constitucional sea difícil, sea complicada, pero que no sea imposible. Tiene que haber vías de hacer la reforma, sobre todo tratándose de una constitución como esta, que ha sido hecha al apuro en los últimos días, va a ser necesario reformarla, y creo que lo que se ha puesto no es un candado, son unas medidas de seguridad de caja fuerte que no se van a poder abrir; entonces, queda la posibilidad de echar al traste esta constitución en lugar de poder reformar.
Considero que es un error la forma en que se lo ha puesto, no el candado en si mismo, es necesario el candado pero que pueda abrirse en ocasiones extraordinarias
P. Ciertamente, se ha apurado la aprobación de artículos constitucionales. ¿Cree usted que los ecuatorianos puedan realmente manejar todo el contenido de esta constituyente para votar el día del referéndum, o se estaría votando por la aprobación del presidente de la República?
R. Ni de esta ni de ninguna constituyente, la gente que va a votar en un referéndum de esta naturaleza lo va a hacer por otras razones. Pensemos que Ecuador ya votó por una constitución en 1998 y recordemos por qué votó allí. Votó entre la dicotomía entre lo viejo y lo nuevo. En esta ocasión va a votar pensando en la dicotomía entre apoyo y rechazo al gobierno de Rafael Correa. No creo que se va a votar por el contenido de la Constitución, no la va a conocer la inmensa mayoría de la gente.