Esta noche tocan en el Teatro Centro de Arte, en un espectáculo que mezcla la música y danza del Brasil.
No son famosas. Son originales. Integran un trío de saxofón, un instrumento que pocas veces es interpretado por mujeres. Pero Lorena García, María Alejandra Acosta y Elsa Lama, guayaquileñas de 20, 17 y 18 años, se atreven. Reciben formación musical desde hace tiempo en la academia Preludio, con Lucho Silva, padre e hijo. Y ahora han empezado un camino propio. Estas chicas, que además son mejores amigas, formaron un grupo de jazz. Así, ellas se convirtieron en E-jazz. Y son parte de la escena musical emergente de esta ciudad. Las dirige Lucho Silva hijo, el Pollo.
Aunque tocaban de “coladas”, como comenta una de ellas, en los conciertos que ofrecía papá Lucho (así lo llaman a Lucho Silva Parra) y siempre recibieron acogida del público, su primera presentación oficial como grupo E-Jazz fue el pasado junio, por invitación del Teatro Centro de Arte.
Y esta noche vuelven al mismo escenario, para participar en un espectáculo que mezcla jazz, samba, bossa nova, batucada y capoeira. Es un show de música y danza. Estarán el grupo Candeias, de Brasil, y músicos nacionales. E-jazz interpretará La Chica de Ipanema, Mais que nada, Brasil y Tristeza, entre otras.
Lorena, María Alejandra y Elsa iniciaron sus estudios musicales desde niñas, pero fue en la adolescencia que se decidieron por el saxofón. “Yo tocaba piano desde los 7 años, y le dije a mi mamá que no me gustaba. Yo quería algo que se pudiera soplar y empecé a tocar clarinete hasta los 12 años. Dejé de tocar un tiempo y a los 17 cogí el saxofón”, manifiesta Lorena, la mayor del grupo.
Elsa comenzó a estudiar flauta traversa, pero como en Preludio dictaban clases de saxofón, “lo escuché y me pareció más divertido”, resume. La tercera integrante de E-jazz, María Alejandra, adoraba cantar y por eso sus padres la matricularon en Preludio. “Yo cantaba en la ducha y en todos lados”, refiere. Al igual que Elsa, en la academia oyó el saxofón y se decidió por ese instrumento, aunque no ha dejado de cantar. “Estoy en el último año de colegio y me gustaría continuar la música como una carrera, para dedicarme a eso toda la vida”, afirma.
Sus otras dos amigas no lo tienen decidido todavía. Por ahora prefieren pensar que la música es su hobbie. “Si la hacemos una carrera, con qué nos desestresamos”, dicen. Pero su director, Lucho Silva, les recuerda que cuando alguien decide subirse al escenario, desaparece el hobbie, y lo que el público califica es la calidad musical.
Ellas disfrutan de ser E-Jazz y de empezar a sonar en el medio artístico. Cuentan, por ejemplo, que Diva Nicotina, el templo del jazz en Guayaquil, las invitó ya a tocar. Lorena llamó entusiasmada a Elsa. Y Elsa le contestó que sus padres no estaban aquí y que tenía órdenes de no salir. Pero como las ganas de ir eran tantas, se decidió y le dijo a su hermana: “Lo siento, me voy. Si llama mi mamá, dile que estoy dormida”.
Con lo que no contaba era con que en el lugar hubiera prensa y tuvo que rogarle a un crítico de música para que no publicara su nombre, “porque ando escapada”, le explicó. Pero también se encontró con gente que conocía a su familia, de modo que el “delito” no le resultó perfecto y no tuvo más que confesar la infracción a sus padres.
Silva les deja claro que en Preludio él les ha dado las bases y que si desean hacer de esto verdaderamente una profesión, deben ir a estudiar fuera. Y les recalca que la música es disciplina, perseverancia, respeto. Está seguro de que estas chicas tienen todo eso. Rememora que cuando con su padre él iba a brindar conciertos, ellas les preguntaban dónde van y les decían: “Nosotras también queremos tocar”.
DATOS ÚTILES
-CONCIERTO- HOY, 20:00.
-LUGAR- TEATRO CENTRO DE ARTE
(KM 4,5 VÍA A DAULE).
-ENTRADAS- $ 10.
-INFORMACIÓN- TELÉFONO 235-4209.