Viernes 18 de julio del 2008 El Gran Guayaquil

“Seguiré trabajando hasta cuando tenga vitalidad”

http://src.eluniverso.com/2008/07/18/0001/18/files/07-18-08-b01-022500.jpg

Galo Salazar Proaño, padre de siete hijos, manifiesta que quisiera vivir hasta los cien años.

Todos los días Galo Salazar Proaño sale de su casa, en el barrio del Seguro, para dirigirse a su trabajo, ubicado en el tercer piso de un edificio de las calles Elizalde y Pichincha.

Allí inicia su jornada de agente vendedor de seguros de vida en Atahualpa Compañía de Comercio, representante de Nalic Life Insurance Company.

Sus 92 años y sus dolencias en las piernas no le han imposibilitado continuar en actividad, pese a que se jubiló en 1984 luego de laborar por 25 años en industrias lácteas como empleado administrativo.

“En mi casa no quería quedarme, no por falta de afecto de la familia sino porque necesitaba preocuparme por seguir mi vida”, comenta Salazar al indicar que siempre alternó su trabajo estable con la venta de bienes raíces y seguros porque su salario era bajo.

A pie y a veces en carro, pero en distancias cortas, Salazar recorre las calles en busca de posibles clientes. “Tengo desgaste de los cartílagos por eso uso bastón, pero mi mente y mi corazón están normal por eso continúo mi actividad y lo haré hasta cuando tenga vitalidad”.

Comenta que no siempre consigue vender seguros de vida, pero no se detiene y sigue en busca de despertar el interés para captar clientes.

“Gano una pequeña comisión de acuerdo con lo que vendo. Me ayuda y además me mantengo activo física e intelectualmente”.

Salazar, quien en su juventud fue sindicalista y declarado socialista revolucionario, asegura que para él la vida no terminó después del retiro. Lee y gusta mucho de los boleros y tangos. Por eso indica que hoy celebrará el Día del Jubilado con mucho regocijo.
El Gran Guayaquil

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.