Con paz en mi corazón, bendigo al mundo con amor y armonía.
Paz mundial
En un mundo lleno de cultura e ideologías divergentes parecería difícil lograr la paz entre todas las naciones. Sin embargo, como todos somos creados por Dios con paz en nuestros corazones, un mundo en paz es posible.
Vivo cada día con una actitud pacífica y un corazón que anticipa las posibilidades de paz que nos aguardan a todos como la familia de Dios.
Para marcar la pauta de paz en mi vida, oro.
Durante mi oración silenciosa, estoy inmerso en el amor de Dios.
Envío pensamientos llenos de paz y amor a mi familia mundial.
Visualizo a las personas en todas partes del mundo –trabajando, jugando y comunicándose unos con otros en armonía. Uno a uno expresamos la paz de nuestra naturaleza divina.
–Romanos 15:5
“Y el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús”.