- JUL. 18, 2008 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
Personal de la Unidad de Criminalística traslada el cuerpo de Oswaldo Valentín Sellán Ronquillo, padre de familia de 28 años que fue asesinado en un asalto en la cooperativa Gallegos Lara.
La víctima renunció a su trabajo como guardia por miedo a la delincuencia, pero murió en un asalto.
Desde la semana pasada Oswaldo Valentín Sellán Ronquillo, de 28 años, comenzó a buscar un nuevo trabajo como mensajero motorizado. Él ya no quería seguir laborando como guardia de seguridad de una compañía, porque temía perder su vida en alguna emergencia.
“Le daba miedo que en algún robo lo maten y dejar desamparada a su familia y por eso se retiró de la empresa en la que estuvo varios años. Desde que renunció, se lo veía mucho más contento y tranquilo, porque también tenía más tiempo para dedicarle a su familia”, recordó ayer su único hermano, Pedro.
Sin embargo, los anhelos que el joven tenía para mejorar su situación, la de su esposa e hija, de un año de edad, fueron destruidos la noche del pasado miércoles, cuando delincuentes lo asesinaron por robarle cuando se dirigía a su hogar.
El hecho se produjo alrededor de las 20:00 de ese día, cuando la víctima conducía su moto por la cooperativa Gallegos Lara, en el norte.
Pedro Sellán comentó que minutos antes, su hermano lo había llevado a su trabajo, en una fábrica del km 8 1/2 de la vía a Daule, y luego se dirigió a su vivienda, ubicada en la mz. 722 del sector de Colinas de la Alborada, en el norte.
No obstante, en el camino, cuando iba por el subcentro de Salud de la Gallegos Lara, el joven se detuvo para enviarle un mensaje vía celular a su esposa y fue en ese momento, en que dos antisociales aprovecharon para interceptarlo y amenazarlo con armas de fuego.
Pedro supone que los delincuentes intentaron quitarle la moto a su hermano, pero este puso resistencia y forcejeó con ellos. “Hay gente que lo vio luchando con los ladrones para quitarles el arma. No sé si le dispararon a propósito o se les escapó el tiro”, acotó.
Oswaldo Sellán recibió el impacto de bala en su estómago, por lo que fue trasladado de inmediato por moradores del sector al hospital Universitario, donde los médicos informaron que murió a las 22:00. Mientras tanto, los hampones huyeron pero sin llevarse ninguna pertenencia de la víctima.
“Quizás los delincuentes se asustaron y se fueron, sobre todo porque a tres cuadras de donde hirieron a mi hermano hay un retén policial y los uniformados, al escuchar el disparo, salieron a ver qué pasaba”, comentó ayer Pedro Sellán, quien indicó que los agentes hicieron un operativo para detener a los asesinos, pero sin ningún resultado positivo.
MALTRATO EN HOSPITAL
Además del dolor de haber perdido a su hermano, Pedro Sellán estaba afligido por la “indolente” manera con que -manifestó- lo trataron en el hospital Universitario, de donde pudo retirar el cadáver del joven recién al mediodía de ayer.
“No querían que saquemos el cuerpo porque no teníamos $ 1.500 para pagar la atención que le dieron y que no sirvió para salvarlo”, se quejó Miguel Montalvo, primo del fallecido, quien dijo que aún deben mil dólares al centro médico.
Ayer, él y su familia estaban desesperados para tratar de conseguir los recursos para el sepelio de su hermano. “Para colmo, en la morgue nos cobraron $ 30 por la autopsia” .
OTRO HECHO: Vigilante herido
Cristóbal Campos, vigilante de la CTG, fue herido con un cachazo en la cabeza, a las 04:50 de ayer en la isla Trinitaria, cuando dos delincuentes lo interceptaron para robarle sus documentos, celular, ropa y dinero.
APUNTES: Más denuncias
Robo de $ 5 mil
Dos antisociales le quitaron $ 2 mil a Luis Zúñiga en el callejón 24 y la R del Suburbio. El robo ocurrió a las 11:00 del miércoles, cuando el hombre ingresaba a un local de ropa a pagar una deuda. Diez horas antes, el miembro del Ejército, Víctor Vinueza, perdió $ 3 mil cuando fue asaltado por tres sujetos, en las calles Letamendi y Pío Montúfar, cuando iba en su carro con su madre.
‘Sacapintas’
Darwin Elizalde denunció el robo de $ 2 mil, que había retirado del Banco Pichincha de la av. Francisco de Orellana, a las 15:40 del miércoles. El asalto se produjo afuera de la agencia.
En taxi
A las 22:30 del miércoles, David Hoyos fue asaltado dentro del taxi en el que se embarcó desde Urdesa. El afectado dijo que el chofer se detuvo por la Universidad de Guayaquil, donde se subieron dos sujetos armados, los que le robaron $ 100 y ropa. Luego lo abandonaron en las calles Venezuela y Ambato.
‘Express’
Víctor Lucero denunció que el pasado miércoles, a las 19:00, cuando transitaba por la calle Pedro Moncayo y av. Nueve de Octubre, fue interceptado por una pareja que mediante amenazas se subieron al auto que conducía, un Chevrolet Aveo gris, de placa GQF-968. Los hampones retuvieron al chofer por seis horas dentro de su carro y luego lo abandonaron por la estación de la línea de transporte 90, al sur. Tres horas y media después, el taxista Kléber Villalobos fue sorprendido por un supuesto pasajero con quien pactó una carrera hacia la isla Trinitaria. En el documento explica que cuando el individuo le pagaba la carrera, tres sujetos aparecieron y lo obligaron a pasarse al asiento de atrás, luego lo abandonaron amarrado por la gasolinera del sector. los delincuentes se llevaron los documentos y el auto Nissan color vino, de placa PPN-509.