- JUL. 17, 2008 - Foto - Cultura - EL UNIVERSO
Carola Zerega en un instante de su concierto.
El quinteto Raúl Rueda Jazz con la voz de Carola Zerega, la trompeta de Galo Centeno, la guitarra de Coco Centeno, el bajo de Raúl Rueda y la batería de Christian Balarezo rindieron, lo que ellos llamaron, un “cálido y revolucionario homenaje a Julio Jaramillo” en el show de medianoche en Diva Nicotina.
Este recital, anunciado como Pasillo-jazz fusión, ofreció un género de música, que, sin ser pasillo ni enteramente jazz se apartó de la convencionalidad apoyado en muy buenos ejecutantes.
Con Ojos que matan abrieron el concierto de madrugada con un tratamiento jazzero Up-tempo sobresaliendo el bajo y la trompeta, así como el estilo tremendista en el canto de una impactante Carolita Zerega quien, alargando el fraseo, interpretó a continuación una versión muy original del Clásico estándar, Bésame mucho, que convirtió a una canción antigua en una vibrante muestra de canto, con gran soporte de trompeta.
Stella By Starlight, de Charlie Parker, interpretada con tempo a full, gran trabajo de guitarra y un solo de Raúl Rueda de gran calidad dio paso a Blue Monk de Thelonius Monk, interpretada como blues con varios cambios en la velocidad y finalizó como jazz-funk. Todo un viaje musical.
Carola Zerega, muy sexy y con gran fanaticada, demostraba otra actitud para cantar pasillo, con garra y no con llanto, en Como si fuera un niño. Pero fue su interpretación de Autumn Leaves el punto alto de la noche.
Con seguridad, aplomo y técnica transformó un soporífico clásico de la música popular americana del siglo pasado con una vocalización y fraseo, a ratos vibrando, que no solo reinterpretó la canción, sino que la embelleció.
Hasta Xavier Galarza, el melómano de la casa, quiere formar un fan-club de Carola, que cada día se consolida más en el escenario.