- JUL. 16, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
La economía de EE.UU. atraviesa “numerosas dificultades”, advirtió ayer el titular de la Reserva Federal, Ben Bernanke, obligando al presidente, George W. Bush, a lanzar un mensaje de tranquilidad.
El responsable de la política monetaria estadounidense se refirió a la presión sobre los mercados financieros, las mayores tasas de desempleo y los graves problemas del sector hipotecario, factores que frenan el ritmo de crecimiento de la primera economía mundial.
Por el contrario, Bush aseguró que el sistema financiero del país es “básicamente sólido” y que la economía “sigue creciendo”, aunque lentamente.
Esto pese a reconocer los problemas del sector de la vivienda, donde los precios siguen bajando; las dificultades para obtener crédito y el alza de los alimentos y la energía.
Bush exhortó ayer al Congreso a ratificar rápidamente el plan de ayuda gubernamental a los dos gigantes de la refinanciación hipotecaria: Fannie Mae y Freddie Mac, que compran hipotecas a bancos y prestamistas privados y las combinan en paquetes de inversión que revenden, aumentando la liquidez del mercado.
Se teme que su colapso cause caos financiero nacional, pues aglutinan 5,2 de 12 billones de dólares que mueven el controvertido mercado muy complejo y desregulado. Este mes, Fannie Mae cayó el 59,9 % en bolsa y Freddie Mac, el 64,9%.
Bush destacó el importante papel de ambas entidades en el sistema financiero de vivienda e insistió que la asistencia del gobierno “no es un rescate, pues ambos seguirán siendo propiedad de accionistas”.