Canadá dijo este miércoles que no presionará para que envíen de vuelta a su país al joven canadiense retenido en la cárcel estadounidense de Guantánamo, más allá de la publicación de un video en el que se le ve llorando y llamando a su madre.
La cinta provocó crecientes llamamientos de políticos y periodistas al Gobierno para que interceda ante Washington para la liberación de Omar Jadr, de 21 años, imputado de matar a un médico estadounidense en Afganistán en 2002, cuando tenía 15 años.
En el video secreto de su interrogatorio durante cuatro días por parte de agentes canadienses, en febrero de 2003, lo muestran sollozando con desesperación y llamando a su madre.
El primer ministro canadiense, Stephen Harper, dijo que Jadr se enfrenta a cargos muy graves y que debe ser juzgado.
"Nuestra postura no ha cambiado y no lo hará", dijo el portavoz jefe de Harper, Kory Teneycke, a Reuters.
Las cadenas de televisión de todo el mundo mostraron extractos del video, donde se ve a Jadr - que por entonces tenía 16 años - siendo esposado por espías del Servicio de Inteligencia Canadiense.
Los críticos del tratamiento dado a Jadr dijeron que es un niño soldado que debería ser rehabilitado antes que castigado. Jadr ha dicho que los interrogadores estadounidenses lo han amenazado reiteradamente con violarlo o mandarlo a otro país para que lo violen.
"Estoy sufriendo, pero aguanto porque sé que hay otros cientos sufriendo como Omar, y me gustaría poder hacer algo", dijo su madre, Maha Elsamnah.
Estados Unidos retiene a unos 265 prisioneros en su base militar de Guantánamo, en Cuba, en condiciones muy criticadas por defensores de los derechos humanos.
Incluso el columnista Jonathan Kay, del periódico de derechas National Post, fuerte partidario de la línea dura de Harper sobre terrorismo, dijo que era tiempo ya de que Jadr volviera a su país.
"Millones de personas (en todo el mundo) se preguntan ahora por qué el Gobierno de Canadá ha consentido - y como muestra el video, incluso participado - en el inmoral tratamiento dado a un joven soldado que lloraba", escribió este miércoles.
Documentos publicados este mes demuestran que autoridades de Estados Unidos privaron del sueño a Jadr antes de una entrevista mantenida con un oficial del Ministerio de Canadá en 2004.
Jadr fue llevado a Afganistán por su padre, Ahmed Said Jadr, presunto financiador de Al Qaeda y amigo de Osama bin Laden. Jadr padre resultó muerto en un enfrentamiento con fuerzas paquistaníes en el 2003.