- JUL. 15, 2008 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Rojo. Ese fue el color que ayer predominó en la Plaza de la Independencia en
Quito en donde las canciones revolucionarias como Hasta siempre, comandante y El
pueblo unido jamás será vencido anunciaron la llegada de uno de los mandatarios
defensores del movimiento socialista latinoamericano, el nicaragüense Daniel
Ortega.
Su tradicional discurso estuvo marcado esta vez no solo con
frases ‘antiimperialistas’ sino también con acusaciones contra el gobierno del
presidente colombiano Álvaro Uribe.
Fue el mandatario Rafael Correa quien
dio la pauta. En su intervención agradeció a Ortega y al pueblo de Nicaragua por
el respaldo que ese país ha dado a Ecuador durante la crisis diplomática
suscitada a partir de marzo tras el bombardeo que Colombia realizó en la zona
ecuatoriana de Angostura.
“Siempre tendrán nuestra gratitud... Nunca
olvidaremos ese acto de justicia”, señaló Correa, quien fue aplaudido por los
cientos de personas presentes que varias veces corearon las frases “qué valiente
es nuestro presidente” y “Uribe fascista, asesino y terrorista”.
A cada
una de esas frases, Ortega respondió agitando sus manos y ya en su
intervención señaló que es el presidente Álvaro Uribe quien “está
torpedeando” el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Ecuador y
Colombia.