Los inmigrantes que entren de forma irregular en España no serán regularizados aunque lo hayan hecho en patera, dijo este martes el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho.
El ministro, que visitará Marruecos previsiblemente en la segunda quincena de septiembre, reconoció que es "muy duro" decirlo, pero las condiciones en que haya venido un inmigrante "no pueden prevalecer por encima de lo que determina la ley".
Después de intervenir en el Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE), Corbacho fue consultado por los periodistas acerca de posibles medidas excepcionales para las mujeres que perdieron a sus hijos la semana pasada, después de ser rescatadas en el mar Mediterráneo.
Las inmigrantes ocupaban un cayuco que zarpó desde Alhucemas (Marruecos) con 48 personas a bordo, entre mayores de edad y niños, pero sufrió la avería de su único motor y quedó a merced del mar hasta que la Guardia Civil de España le rescató a menos de treinta millas de Punta Sabinal, en la provincia de Almería (sureste).
Los 33 supervivientes -19 varones, 13 mujeres y un niño- relataron que otros nueve niños de entre uno y cuatro años de edad y cinco adultos habían fallecido durante el viaje.
Otra mujer falleció cuando ya la embarcación había sido rescatada.
"La pregunta -dijo el Ministro- está hecha desde una vertiente humanitaria", pero la respuesta no puede ser otra que "toda persona que entre ilegalmente tiene que devolverse a su país de origen"
Lo contrario incluso podría tener un efecto opuesto, ya que mucha gente "acabaría cogiendo el neumático para lanzarse al mar y muchos se quedarían en él".
En el CGCEE, el Ministro insistió en que las migraciones tienen que ser legales y que los inmigrantes deben entrar a España siempre con contrato de trabajo.
Corbacho se entrevistó hoy con el embajador de Marruecos, Omar Azziman, quien quería saber si España va modificar sustancialmente la política de inmigración tras las discusiones sobre este tema en Europa y las últimas directivas comunitarias.
"Le he transmitido que no, que en el fondo la política de inmigración que ha venido desarrollando España la va a seguir manteniendo; en ese sentido, hemos podido constatar que, hoy por hoy, hay un buen clima de relación entre España y Marruecos", dijo el ministro.
Corbacho comunicó al embajador el interés por visitar el país vecino en septiembre para explicar de manera directa el Decreto de ayuda a las personas que voluntariamente quieran acogerse al retorno.
Acerca de los controles de personas que se concentran en Marruecos para pasar a España, el ministro señaló que es una preocupación y una presión para los países de destino, y también para los de tránsito.
"Un control fronterizo no se puede hacer siempre sólo de un lugar de la frontera; si quieres que la frontera actúe, los dos países fronterizos se tienen que implicar en ello", así que se necesita una relación "muy fluida, de convenios y amistad" con los países fronterizos.