La Federación Única de Petroleros (FUP) de Brasil realizará desde el jueves una huelga nacional de 48 horas por mayor participación en los lucros de Petrobras y en solidaridad con la paralización de sus compañeros en plataformas marítimas de la empresa.
El director de la FUP, José Genivaldo da Silva, dijo este martes a la prensa que la extensión de la huelga de cinco días (que comenzó el lunes en las plataformas de la Cuenca de Campos) a las refinerías y demás reparticiones de Petrobras no tendrá por ahora el objetivo de suspender la producción.
"Con seguridad Petrobras montará un equipo de contingencia para las refinerías, pero nuestra intención no es parar la producción sino hacer un alerta", aseguró Da Silva.
El dirigente sindical advirtió que tras la huelga la FUP volverá a reunirse para evaluar la situación y decidir nuevas medidas de lucha, como la continuación de la protesta. "Podrá ser por cinco días, igual a la de Campos, o por tiempo indeterminado", afirmó da Silva.
La huelga fue decidida después de que los trabajadores rechazaron la oferta de Petrobras de una participación de 12,8% en las ganancias de la empresa.
La FUP reclama 18%. Las negociaciones entre las partes continuarán el miércoles.
Petrobras había afirmado horas antes que normalizó la extracción de crudo de la cuenca marítima de Campos.
La empresa informó en una nota que "está normalizada" la situación en las plataformas de Campos que bombean unos 1,5 millones de barriles diarios que equivalen al 82% de la producción total de Brasil.
La empresa puso en marcha un plan de contingencia para enfrentar la huelga de cinco días iniciada el lunes por los obreros de las plataformas, que reclaman un día extra de descanso.
La medida, según la empresa, tuvo bajo impacto en la producción, que según informó, se redujo el lunes 7%.