De pie, en una esquina de las instalaciones de la inmensa fábrica donde están los molinos, calderas, evaporadores, graneros, cristalizadores, centrífugas, Hugo Ortiz mira atento a que los obreros y mecánicos dejen en óptimas condiciones la maquinaria para la zafra, que debe empezar el 21 de julio.
A partir de esa fecha se tiene programado, como todos los años, que esa enorme infraestructura no descanse ni de día ni de noche, hasta diciembre, cuando culmine la zafra, que marca la actividad de todo ingenio azucarero y de quienes laboran en él.
De ahí que Hugo Ortiz, jefe de soldadores, dice que “llevo ya 41 zafras aquí” para referirse al tiempo de trabajo en el ingenio, que nació con el nombre de Aztra, aunque es más conocido como el ingenio de La Troncal.
“Yo entré cuando recién estaban montando la fábrica, como mecánico de mantenimiento, estuve en la primera zafra, he pasado por todas las administraciones”, dice Hugo, quien prefiere no recordar en ese momento la masacre de 1977, cuando en plena dictadura militar los trabajadores del ingenio azucarero declararon una huelga que desembocó en los hechos del 18 de octubre con la muerte de cientos de ellos, producto de la represión policial.
La historia del ingenio da cuenta de algunos conflictos. En 1994 en una cuestionada transacción a través de la Bolsa de Valores la Corporación Financiera (CFN) decidió vender el ingenio a Global Trade Financing Corp., empresa representada por Roberto Isaías. Catorce años después, el martes pasado, la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD) incautó el ingenio y cientos de empresas vinculadas al grupo Isaías.
Luis Piana, administrador nombrado por la AGD, manifiesta que el ingenio es el más grande del país. “Realmente ha trabajado con bastante eficiencia en los últimos años, tanto es así que en el 2006 y 2007 fue el ingenio con más producción de azúcar; en el 2006, 3’276.000 quintales; y en el 2007, 3’243.000. El volumen de ventas es de $ 180 millones”.
Además tiene implicaciones económicas y sociales en la zona, sobre todo en La Troncal (Cañar).
“A pesar de sus conflictos últimamente se había establecido”, apunta Piana, quien sin embargo asevera haberse encontrado con algunas “sorpresas”, entre ellas “que la empresa que maneja el ingenio (Ecudos S.A.) solo es propietaria del área donde está instalada la fábrica, pero no de las 30 mil hectáreas del ingenio, donde están los canteros (áreas de cultivo). La AGD está investigando quiénes son los dueños”.
Otra de las “sorpresas”, según Piana, es que desde 1994, cuando el ingenio fue comprado por la empresa de Isaías, están pendientes más de mil demandas laborales.
Actualmente, laboran alrededor de 780 personas, entre personal técnico, administrativo y obreros. “Todos eran tercerizados, hasta abril pasado, cuando después de la aprobación del mandato 008 por la Asamblea Constituyente, la empresa (Ecudos S.A.) los asumió”, indica Piana.
El administrador temporal aún desconoce bajo qué tipo de contratos está el personal, pero el departamento de Historia Laboral del IESS registra en la nómina de Ecudos S.A. a 187 trabajadores.
La dinámica laboral y salarial está marcada por la zafra y la interzafra. “En época de zafra todo el personal recibe más dinero porque se trabaja en dos horarios de doce horas los siete días de la semana”, indica Álvaro Palacios, jefe de Seguridad Industrial.
Un soldador, que prefiere no dar su nombre, dice que en época de interzafra recibe semanalmente 65 dólares, y en los meses de la zafra (julio-diciembre) obtiene 80 a la semana.
“Vamos a continuar con la planificación y los organigramas que han estado vigentes, especialmente porque está cercana la zafra; no se puede descalabrar a una institución”, señala Piana en alusión a que aparte del anterior administrador, Vicente Abbud Isaías, no ha salido nadie más del ingenio desde la incautación.
“Todas las áreas tienen un trabajo muy especializado, a la gente que conoce de este trabajo no se la encuentra en cualquier esquina, por eso es importante la estabilidad”, expresa Palacios.
Otra es la situación en época de zafra, cuando el personal se duplica a través de contratos temporales. “Para darle una idea, entre hoy (jueves pasado) y el martes se debe contratar a unas 40 personas más para el ingenio y unas 1.500 para la zafra”, explica Piana.
Palacios indica que el ingenio no cuenta con cultivos propios y por ello Ecudos no contrata directamente a los zafreros (quienes cortan la caña).
“Nosotros como Ecudos fabricamos la azúcar y trabajamos con la empresa Podec, que es la que se entiende con los cañicultores y el corte de caña”, explica Palacios, quien añade que sin embargo, “ayudamos a Podec a conseguir zafreros”.
El administrador temporal dice que el objetivo es que el ingenio salga a la venta, pero antes “hay que solucionar el problema legal, el problema de las diferentes sociedades que participan en esta operación”.
Hugo Ortiz
JEFE DE SOLDADORES
“Aquí en el ingenio llevo ya 41 zafras. Entré cuando recién se estaba montando la fábrica, he pasado por todas las administraciones que han existido”.
Marcos García
JEFE DE LIMPIEZA
“Entré al ingenio hace 32 años, en abril me salió la jubilación pero sigo con contrato por servicios prestados. Venga quien venga hay que seguir”.