El Instituto Geofísico de Ecuador detectó hoy una "vibración interna anormal" en el volcán Tungurahua.
El fenómeno comenzó a las 08.40 hora local (13.40 GMT) y desde entonces el tremor volcánico (vibración interna) se ha mantenido variable.
Acompañando a esta actividad se ha reportado la emisión de una importante columna de material piroclástico (nube de cenizas o fragmentos de lava que circulan a través del aire y del vapor), que ha provocado caídas de cascajo fino, hasta de 3 milímetros de diámetro, en Choglontús y Bilbao, y también descenso de ceniza en Cahuají, Chazo, Palestina y Santa Fé de Galán.
En la localidad de Juive se ha reportado movimiento del terreno y en la ciudad turística de Baños vibración de ventanales y puertas, indica el Geofísico en un comunicado, en el que señala que la Cruz Roja aseguró que tenía informes de caída de ceniza en Guaranda desde anoche.
Se ha reportado también que ocurren fuertes bramidos claramente escuchados en el Observatorio Vulcanológico del Tungurahua (OVT), indica el Instituto Geofísico.
Agrega que este nuevo pulso presenta características similares a lo ocurrido al inicio de la erupción de febrero de 2008, cuando la actividad intensa del volcán comenzó el 5 y duró por lo menos cinco días, en los que se generaron flujos piroclásticos que no afectaron a las zonas pobladas, aunque sí hubo importantes caídas de ceniza en las provincias de Chimborazo, Tungurahua y Bolívar.
De momento, los técnicos del Instituto evalúan esta actividad y manejan como hipótesis que podrían repetirse fenómenos similares a los ocurridos durante la erupción de febrero.
Por ello, se sugiere a las autoridades que implementen las acciones correspondientes en previsión de que pueda seguir incrementándose la actividad en el volcán.
El Instituto recordó que hace exactamente dos años ocurrió la primera de las dos grandes erupciones de este volcán en 2006, y que causó grandes efectos en la zona, especialmente en los cultivos.
El Tungurahua, de 5.016 metros de altitud y situado a 135 kilómetros al sur de Quito, es uno de los volcanes más activos del país. Este volcán inició su actual proceso eruptivo en 1999 y, desde entonces, ha intercalado periodos de gran actividad y lapsos de relativa calma.