- JUL. 14, 2008 - Foto - Vida - EL UNIVERSO
Si uno posee un sistema inmunológico debilitado lo primero e importante nutricionalmente es eliminar todo aquello que contenga azúcar blanca o refinada.
Esta no aporta nutrientes al cuerpo y, por la vía hormonal, favorece el debilitamiento del sistema inmunológico y lo hace propensos a gripes e infecciones.
Lo segundo y básico también es disminuir el estrés. Existen ciertos alimentos que favorecen la tranquilidad, como los aguacates, granos enteros (choclo, lentejas, fréjol) y lácteos sin azúcar o endulzados con miel. Pero, de nada sirve aumentar su consumo, si no se corrige la causa del estrés.
Según estudios, un estrés no corregido influye en la aparición de enfermedades crónicas o degenerativas. Café, colas con cafeína, exceso de dulce y comidas muy proteícas (exceso de carnes y poco consumo de pescado) también favorecen al estrés a nivel molecular.