Los pensionistas protestan porque consideran que no son beneficiados por la homologación.
Sus ojos claros se nublan con lágrimas que ruedan por su rostro lleno de arrugas cada vez que recuerda a la Policía Nacional. En esta institución pasó 32 años de su vida y estuvo al mando de varias generaciones en Ambato. Cuenta que no era severo con sus alumnos como lo eran otros. Por eso, algunos de ellos, aún lo recuerdan con afecto cuando aparece en los actos oficiales, relata un coronel en retiro que prefiere proteger su nombre.
Aunque su situación económica no es próspera, la pensión que recibe le alcanza para vivir. Sin embargo, lamenta las condiciones en las que se encuentran sus colegas. “Cómo puede ser que después de servir a la institución con 20 y 30 años, hoy existan compañeros que limpien zapatos o cuiden autos para sobrevivir”, comenta.
Cada vez que reclamamos “nos tratan como sucios, hediondos que no producen nada y quieren ganar”, dice con ira y al borde de las lágrimas, y agrega “si ahora nosotros no producimos nada es porque antes ya producimos, por eso tienen los edificios que tienen, por nuestro sacrificio”, cita indignado.
Los jubilados miran en la reciente homologación salarial, prometida por el gobierno, la posibilidad de mejorar sus pensiones. En enero pasado se promulgó el decreto 881, que dispone que el proceso de homologación para las Fuerzas Armadas se hará el próximo año y no en el 2010. Un mes después, el 15 de febrero, se dicta un decreto similar en el que se extienden los mismos beneficios para la Policía y sus miembros en servicio activo y pasivo.
En el caso de los policías en servicio activo la homologación representará un incremento salarial del 39,75% y en el 2009 un 33,75% de acuerdo al rango y años de servicio. A los cuales se incrementará el 2% por cada año de servicio.
Sin embargo, para los pensionistas, incluidos los de montepío e invalidez, los cálculos no están claros, comenta el presidente de la Asociación de Policías y clases, Jacinto Pacheco.
A ese sector no se les informa cómo se harán los cálculos ni se exhiben las tablas salariales, explica el dirigente. De ahí, este grupo de pensionistas (que suman 13.566) protestan, porque considera que no se les reconoce este beneficio en sus pensiones, que son en algunos casos menores a los 100 dólares.
El director de la Isspol, Crnel. Rodrigo Suárez, explica que la homologación rige para todos y se cancelan desde este mes, pero reconoce que desde el 2006, cuando ingresan a un sistema de homologación dispuesto por el entonces presidente Alfredo Palacio, se cambiaron los sistemas de la entidad, porque no había hasta ese momento fuentes de financiamiento. Por este motivo se contrataron estudios técnicos actuariales y surgieron una serie de recomendaciones para financiar a la entidad.
Sin embargo, en los últimos meses ocurrió un hecho curioso. Un grupo de pensionistas, entre ellas decenas de beneficiarias del montepío, debieron devolver parte de las remuneraciones que habían recibido.
Una de las mujeres contó que Isspol supuestamente les había pagado en exceso sus pensiones y que hubo un error de cálculo. Sin anticipo previo nos descontaron. “Lo que ganamos en dos años, nos quitaron en nueve meses”, denunció uno.
Esto, por ejemplo, le sucedió al suboficial primero Livio Chamba, de 53 años, con 30 años de servicios, que recibía una pensión de $ 840.
“Cuál es mi sorpresa, ahora, en vez de subirme, me recortaron $ 140, me dejan con $ 700, recursos que invierto en el estudio de mis dos hijos”, dice el hombre que trabajó en inteligencia y se retiró en el 2006.
Suárez explica que entre junio del 2006 a diciembre del 2007 un grupo de policías se retiró con el 100% de sus sueldos, por la vigencia del acuerdo ministerial 184, que fue suscrito por el entonces ministro de Gobierno Antonio Andretta.
En este lapso se dieron casos en los que un policía en servicio pasivo ganaba lo mismo que uno en servicio activo. Esto se corrigió con el estudio actuarial y ahora reciben lo que les corresponde. “Una persona que se pasa al servicio pasivo no tiene la misma responsabilidad”, sostiene un directivo.
El comandante de Policía y presidente del Consejo Directivo del Isspol, Gral. Jaime Hurtado, sostiene que no están en contra de nadie. “Estamos trabajando para mejorar las condiciones de vida de los miembros de la institución. Toda organización tiene que administrarse en una forma técnica. La administración actual debe enfrentar los problemas del pasado y buscar soluciones”, dice.
N. N.
CORONEL RETIRADO
“Cómo puede ser que después de servir a la institución con 20 y 30 años hoy compañeros limpien zapatos, cuiden autos para sobrevivir”.
Jaime Hurtado Vaca
COMANDANTE DE POLICÍA
“La administración actual debe enfrentar problemas pasados y buscar soluciones”.